Nacional

Discurso de Posada en la sesión solemne de proclamación

felipe vi, nuevo rey

Lunes 30 de junio de 2014
Está seguro de que el reinado será un brillante periodo de progreso y estabilidad.


El Rey Felipe VI, en presencia del presidente del Congreso de los Diputados, Jesús Posada, y el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha prestado juramento ante las Cortes Generales. (EFE)

Se abre la sesión.

Majestad,

Hace treinta y nueve años presenciasteis, como testigo de excepción, en este mismo lugar, la proclamación de vuestro padre, Su Majestad Don Juan Carlos I, como Rey de España.

Tuvisteis entonces ocasión de escuchar el mensaje en el que Don Juan Carlos proclamaba su voluntad de ser el Rey de todos los españoles, comenzando una nueva etapa de la Historia de España.

Y muy pronto, en efecto, España iniciaría una transformación política, social y económica sin precedentes.

Permitidme, Majestad, que aproveche esta oportunidad para hacerme eco del sentimiento de la inmensa mayoría de los españoles y expresar mi sincera, profunda y emocionada gratitud a quien hasta hoy ha sido el Rey de España.

No quiero olvidar en este momento la inestimable colaboración que en esa tarea ha prestado la Reina Doña Sofía.

Majestad, hoy se inicia un nuevo Reinado.

Sin duda, es mucho lo que hemos avanzado a lo largo de estas cuatro décadas.

Hoy España es una democracia consolidada.

El propio juramento al que hoy asistimos es prueba inequívoca del cumplimiento de unas previsiones constitucionales que, si un día parecieron lejanas, hoy se abordan con absoluta normalidad democrática.

Hemos alcanzado elevadas cotas de prosperidad, y España ocupa una posición de liderazgo en la sociedad internacional, acorde a la que le corresponde y se merece por su cultura, por su Historia y por su trayectoria.

Pero, hoy, España se enfrenta a nuevos problemas.

La grave crisis económica que venimos padeciendo y, especialmente, sus consecuencias en el empleo.

O la desconfianza de los ciudadanos en las instituciones democráticas.

Y hemos de potenciar los valores y fundamentos de nuestro modelo de convivencia.
Las ideas de pacto, acuerdo y consenso que tan felices y operativas se revelaron en 1978 no deben ser, bajo ninguna circunstancia, sustituidas por la disensión, el enfrentamiento o la rivalidad, lo que no impide la plural y libre manifestación de posiciones discrepantes.

En este sentido, las Cortes Generales, como representantes del pueblo español, titular de la soberanía nacional, deben seguir siendo el centro y motor de la adaptación a las nuevas demandas de una sociedad en profundísimo cambio.

Majestad,

Conocemos bien Vuestra firme voluntad de servicio a España.

Las Cortes Generales tienen puestas grandes esperanzas en Vuestra nueva y exigente misión.

Y están seguras de que Vuestro reinado, junto con la Reina Doña Letizia, será nuevamente un brillante periodo de progreso y estabilidad para España, en el que los españoles lograremos vencer, con éxito, las dificultades a los que nos enfrentamos.

Desde nuestra lealtad y firme voluntad de apoyo y colaboración, Os deseamos, Majestad, un fructífero reinado.

Muchas gracias