Editorial

Primeros actos del Rey

Lunes 30 de junio de 2014
Tras ser proclamado rey este pasado jueves, la primera cita institucional de Felipe VI fue en Zarzuela, donde se reunió con Mariano Rajoy poco antes de que éste presidiera el Consejo de Ministros. Hoy sábado, por su parte, tiene lugar su primera recepción en palacio, protagonizada por las asociaciones de víctimas del terrorismo. Ninguno de estos dos encuentros tiene nada de casual, sino que están perfectamente estudiados. Y ambos son un acierto.

Despachar con el Presidente del Gobierno antes de la reunión del Consejo de Ministros es la constatación de que el cambio de rey no altera el normal funcionamiento del Estado. Y escoger para la primera recepción al colectivo de víctimas del terrorismo es un gesto de proximidad por parte de una Corona que siempre se ha mostrado especialmente sensible en este punto.

No todas las expectativas que se han puesto en el nuevo Rey. Ejemplaridad, disponibilidad para facilitar consenso y servicio a los intereses de estado son cometidos que entrañan una alta responsabilidad, y también inherentes al cargo. Pero que nadie espere milagros a la hora de resolver determinadas cuestiones, como el desafío secesionista catalán. Felipe VI podrá hacer -y a buen seguro, esa es su intención- todo lo que esté en su mano para procurar que Artur Mas y Mariano Rajoy abandonen la vía de no retorno en la que parecen inmersos. Ahora bien, las atribuciones de un monarca parlamentario son las que son. El resto corresponde a otros.