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Aznar: "El acuerdo de libre comercio UE-EEUU es de grandísima importancia estratégica y política"

(Foto: Efe)

LA CUENCA ATLÁNTICA, PROTAGONISTA EN EL CAMPUS FAES

Efe | Viernes 04 de julio de 2014

Presenta el libro Una nueva comunidad atlántica.



El expresidente del Gobierno y presidente de la Fundación FAES, José María Aznar, ha presentado este viernes en el Campus FAES 2014 el libro blanco Una nueva comunidad atlántica: generar crecimiento, desarrollo humano y seguridad en el hemisferio atlántico, elaborado por la Atlantic Basin Initiative que Aznar preside y puso en marcha en el Center for Transatlantic Relations de la Johns Hopkins University, de la cual es distinguished fellow. El documento pide redefinir una nueva comunidad atlántica, que incluya a América del Sur y Centroamérica y los países atlánticos de África, basada en valores comunes de democracia y libertad y bien posicionada en el mundo. Aznar ha explicado que la idea que subyace tras la iniciativa es “una visión no geográfica sino política, basada en valores, ambiciosa y deseable", según recoge FAES en una nota de prensa, en la que añade que la iniciativa "reclama un papel protagonista para la cuenca, incorporando el inmenso potencial del Atlántico Sur al Atlántico Norte, y mirando el Atlántico como un todo”. “La relación atlántica futura no puede estar basada solo en la Historia sino en cuatro pilares: Europa, Norteamérica, América del Sur y Centroamérica, y los países atlánticos de África”, ha señalado.


“No estoy de acuerdo con la visión de un Atlántico en declive frente a un Pacífico en auge. Los factores de estabilidad que caracterizan el Atlántico no se van a producir en el Pacífico en mucho tiempo”, ha subrayado Aznar, que también ha tenido palabras para el acuerdo de libre comercio e inversión que negocian la Unión Europea y Estados Unidos. A su juicio se trata de “la más importante iniciativa que tiene la UE sobre la mesa, por no decir la única” y “de grandísima importancia en términos comerciales y transcendencia en términos estratégicos y políticos”.


El expresidente del Gobierno se ha definido como “un atlantista convencido por distintas razones”. “Me resultaría imposible explicar España y Europa sin el Atlántico. La UE en mi opinión fue, es y será posible o no será por la relación atlántica”, ha dicho. “Creo en los valores atlánticos de democracia, libertad e igualdad, creo que no son intercambiable y creo que son mejores que otros”, ha afirmado antes de añadir que le lleva a serlo, además, “el análisis de la situación estratégica del mundo; un momento de reforzar, ampliar y revitalizar la idea atlántica”.


El libro blanco Una nueva comunidad atlántica señala el inmenso potencial de la región atlántica, que a pesar del deterioro demográfico de Europa cuenta con una población joven, dinámica y en expansión, y explica que dispone de las reservas de agua, energía y materias primas más importantes del mundo y que la gran mayoría de sus países han adoptado instituciones políticas asentadas en los valores de la democracia y la libertad.


El texto, que Aznar ya ha presentado en Washington y Bruselas, anima a construir una comunidad atlántica que defienda el comercio y la inversión libres y abiertos; promueva el acceso a una energía asequible; acelere el desarrollo humano; fomente la cooperación económica, educativa y técnica; respete la dignidad humana y mejore la seguridad; facilite un entorno favorable para los negocios; genere crecimiento y un desarrollo sostenible e integrador; y trabaje por una cultura de legalidad. Además, establece un compromiso compartido con la democracia, la buena gobernanza y los derechos humanos.


Aznar ha presentado el documento durante la primera jornada del curso de Política Internacional del Campus FAES 2014, que lleva por título La cuenca atlántica: desafíos y oportunidades y dirige la responsable del Área de Internacional de FAES, Cayetana Álvarez de Toledo. En el acto también han intervenido la exministra de Asuntos Exteriores de Francia Michèle Alliot-Marie; el Premio Nobel de Literatura peruano Mario Vargas Llosa y el Premio Cervantes chileno Jorge Edwards.


Michèle Alliot-Marie ha afirmado que “la mejor manera de avanzar en la Iniciativa de la Cuenca Atlántica es hacer cosas que la gente pueda ver, hacer entender los valores que compartimos”. “La Iniciativa de José María Aznar es visionaria. Tenemos una idea de las relaciones atlánticas, pero no de la comunidad atlántica, de un vínculo de interés común entre continentes”, ha dicho. Entre estos vínculos, ha destacado, además de los numerosos intercambios y la interdependencia, “riesgos como el terrorista, el de la droga o el medioambiental, e intereses estratégicos para compensar la distinta situación demográfica Norte-Sur”.


Mario Vargas Llosa, por su parte, ha indicado que la Iniciativa Atlántica “debe tener como objetivo acercar a todos los países que han comenzado a hacer suya la cultura de la libertad”. “La gran herencia de la cultura occidental es la cultura de la libertad”, ha expresado el Premio Nobel, para quien en una época en la que el desvanecimiento de las fronteras es una realidad, “Occidente no hay que entenderlo en un sentido puramente geográfico, sino en un contexto cultural”. “La Iniciativa Atlántica es difícil de materializar”, ha dicho, si bien es “ambiciosa, atractiva y magnífica”.


Finalmente, Jorge Edwards ha afirmado que “las ideas atlánticas están funcionando bien en la costa del Pacífico de América del Sur, porque en la costa atlántica hay problemas”. Para su desarrollo, “tenemos una oportunidad en la Alianza del Pacífico formada por México, Colombia, Perú y Chile”. Edwards ha destacado que “en el momento actual, la hegemonía intelectual y juvenil da la espalda a los dictadores”, y eso le lleva a ser “un optimista con respecto a América Latina, pero moderado, porque tengo sentido de la realidad”. “El cambio no será hoy pero el porvenir es de la libertad”, ha dicho.


La cuenca atlántica: desafíos y oportunidades El curso  ha dado comienzo este viernes con una mesa redonda en la que han participado el expresidente y exprimer ministro de Eslovaquia Mikulás Dzurinda y el titular emérito de la cátedra Zbigniew Brzezinski para la seguridad global y geoestrategia del Center for Strategic and International Studies, Simon Serfaty. Presentados por el director del Real Instituto Elcano, Charles Powell, han abordado el estado de las relaciones transatlánticas y el futuro de la comunidad atlántica.


Dzurinda ha destacado que “la colaboración entre Europa y Estados Unidos ha de centrarse en cooperación en seguridad y en aumentar la competitividad económica de ambas regiones”. “Tener un pensamiento transatlántico es tremendamente importante para España y para Europa”, ha señalado, porque, ha dicho, “en estrecha colaboración con Estados Unidos somos más capaces de responder a los desafíos que cuando lo hacemos individualmente”. “La cooperación en seguridad tiene que estar en el top de nuestra agenda de colaboración, así como el fomento de la competitividad. El TTIP, el acuerdo de libre comercio que ambas regiones están negociando, nos da una gran oportunidad”, ha asegurado.


Por otro lado, Dzurinda ha considerado que “los acontecimientos en Ucrania tienen que hacernos despertar a ambos lados del Atlántico”. “Pronto quedó claro que la decisión de Obama de dejar de prestar atención a Europa y preocuparse más por Asia había sido un error”, ha señalado en este sentido. En su opinión, los movimientos de Putin sobre Ucrania se han realizado “más por razones domésticas que como el resultado de ideas estrategias”. “Pero no debemos infravalorarlos, será peligroso cuando Putin se dé cuenta de su pérdida de influencia y poder”, ha advertido. A su juicio, “Ucrania ha decidido pertenecer a Occidente y estoy seguro de que será miembro de la familia europea. Obviamente no inmediatamente, tendrá que cumplir los deberes políticos y económicos como hicimos nosotros en Eslovaquia”.


Asimismo, el expresidente eslovaco ha llamado la atención sobre el problema energético y demográfico en Europa, que, ha dicho, “necesita ser menos dependiente de Rusia, porque Putin está explotando esto”. “Necesitamos nuevos y más diversificados recursos”, ha considerado.


‘Refundar el vínculo atlántico (I): seguridad y defensa’


El curso ‘La cuenca atlántica: desafíos y oportunidades’del Campus FAES 2014 ha concluido esta tarde con la mesa redonda ‘Refundar el vínculo atlántico (I): seguridad y defensa’, en la que han participado el exviceprimer ministro de Ucrania Oleg Rybachuk; el exministro de Asuntos Exteriores de España Josep Piqué, y el exministro de Defensa de Alemania Karl-Theodor zu Guttenberg.


Josep Piqué ha declarado que “se ha abierto un proceso de desoccidentalización vertiginosa, porque el centro de gravedad del planeta está muy lejos de aquí”. “Todavía no somos conscientes de uno de los ejes de la política norteamericana”, ha advertido, y es que, a su juicio, “Europa es ya irrelevante y tenemos que volvernos hacia Asia”. Otro de esos ejes a los que ha hecho referencia sería que “EE.UU. apuesta ahora por ser autosuficiente energético”.


A la vista de lo anterior, Piqué ha asegurado que Europa tiene que avanzar “como entidad común”, no sólo comercial, y para ello hay que seguir “en la cesión de soberanía a la Unión Europea”. Asimismo ha considerado necesario el reforzamiento del vínculo transatlántico”, para lo cual han de culminar “las negociaciones del tratado de comercio UE-EE.UU.”.


Karl-Theodor zu Guttenberg ha considerado que la ausencia de liderazgo en la Unión Europea y la necesidad de contar con un líder dispuesto a asumir la política exterior y de defensa es un problema a la hora de renovar la asociación transatlántica, “que no atraviesa un buen momento”.


A este respecto ha pedido que “tengamos en cuenta algunos temas que solemos infravalorar”, entre ellos la política exterior de EE.UU., que ha definido como una “forma moderna de aislamiento”, y la comunicación entre potencias. Asimismo ha afirmado que “aunque la inteligencia sigue en manos de los gobiernos, hay un cambio muy importante”, lo que a su entender genera una problemática entorno a la ciberseguridad que ha sugerido abordar “empezando por lo que nos diferencia en lugar de por los valores que compartimos”.


Oleg Rybachuk, en su turno, ha afirmado que “la única forma en que los ucranianos podemos sobrevivir es haciendo reformas europeas, una democracia a la europea, y no sólo con la integración en la UE”. “¿Alguien ha oído hablar del modelo ruso de futuro?”, se ha preguntado al defender que Ucrania tenga plena independencia económica y energética de Rusia.


Rybachuk ha advertido asimismo de que debido a los acontecimientos en su país “para los europeos ha desaparecido la seguridad global”, y ha señalado que “si hay grietas entre la unión atlántica y la vieja Europa no tendremos un periodo de paz como el transcurrido desde la Segunda Guerra Mundial”. Por ello ha hecho un llamamiento a la Unión Europea para que “nunca pierdan la fe en lo que están haciendo”.