La Fontana di Trevi, uno de los monumentos más conocidos de Roma, ha comenzado una nueva fase en su proceso de restauración con la apertura al público de pasarelas provisionales que permitirán seguir las labores de su restauración.
Los pequeños puentes servirán para poder apreciar de cerca las estatuas de la fuente e incluso lanzar la tradicional moneda en una bañera simbólica, en sustitución del gran vaso del monumento.
La estructura conecta la plaza de Trevi con el conjunto escultórico de la fuente, sin agua desde que comenzaron los trabajos de rehabilitación a principios de junio y que se extenderán, al menos, hasta el último trimestre de 2015, fecha prevista por el Ayuntamiento para su conclusión.
Los visitantes ya pueden recorrer las plataformas, suspendidas sobre el estanque vacío, y disfrutar a pocos metros de las esculturas que diseñó Gian Lorenzo Bernini.
Con una capacidad inicial de unas cien personas, estos puentes efímeros doblarán su capacidad conforme avancen los trabajos en algunas zonas de la fuente a lo largo de los meses.
Los visitantes podrán, asimismo, seguir la evolución de las obras, que no impedirán observar el monumento desde la plaza gracias a la colocación de paneles de plexiglás a lo largo de su perímetro y de dos pantallas, una a cada lado, que mostrarán imágenes actuales e históricas de la fuente y de sus apariciones cinematográficas.
Esta primera fase de las obras abordará la fachada central sobre la que se apoya la fuente, para continuar después con ambos flancos y contempla una mejor iluminación artística, un renovado sistema de juegos de agua y el establecimiento de videocámaras de seguridad.
La Fontana di Trevi mejorará así, prebisiblemente, su estado de salud, deteriorado especialmente en los últimos años incluso con varios desprendimientos de parte de sus piezas.
La fundación "Fendi for fountains", de la firma de moda italiana Fendi, afrontará íntegramente el coste del proyecto, valorado en 2,18 millones de euros, ante la falta de financiación del consistorio.
El alcalde de Roma, Ignazio Marino, destacó en la inauguración de las obras que "es fundamental implicar al mecenazgo en el mantenimiento y la restauración" de la maravillosas arquitectura, arqueología y obras de arte romanas.
Inaugurada en 1735, la obra de Nicola Salvi según un diseño de Bernini es la fuente monumental barroca más célebre de Roma y una de las más famosas y fotografiadas del mundo