hasta el 41 por ciento
Viernes 16 de mayo de 2008
De esta manera, España se convierte en el decimoquinto país de la Unión Europea en lo que se refiere al porcentaje de ingresos fiscales del Estado respecto al PIB, mientras que pasa a ser el cuarto país de la UE-27 y el primero de la UE-15, junto a Portugal, en el que más ha aumentado la recaudación por impuestos en los últimos siete años.
No obstante, la presión fiscal de España se situó a 3,9 puntos de la media de la UE-27, que llegó al 44,9 por ciento en 2007.
Por lo que respecta al resto de países, Suecia registró la mayor presión fiscal con un 56 por ciento, seguida de Dinamarca (55,1 por ciento), Finlandia (52,7 por ciento) y Francia (49,9 por ciento). En todos estos casos la presión fiscal descendió durante el período 2000-2007, al igual que ocurrió en Bélgica y Austria, los siguientes del ranking con un 48,7 por ciento y 47,5 por ciento, respectivamente.
Todavía por encima de la media de la UE-27 también se situaron Chipre (47,2 por ciento), que lideró el aumento de la presión fiscal en los últimos siete años con un crecimiento de 12,5 puntos, Italia (46,6 por ciento) y Países Bajos (46,3 por ciento). Por su parte, Hungría se quedó a tres décimas del promedio europeo, con un 44,6 por ciento, seguida de Alemania (43,9 por ciento), Eslovenia (43,2 por ciento), Portugal (43,1 por ciento) y Bulgaria (41,2 por ciento).
Reino Unido, República Checa, Malta, Luxemburgo, Polonia y Grecia registraron cifras en torno al 40 por ciento, mientras que Letonia, Estonia e Irlanda alcanzaron un 38 por ciento, 36,9 por ciento y 36,7 por ciento, respectivamente. Eslovaquia, Rumania y Lituania fueron las únicas que lograron quedarse por debajo del 35 por ciento.
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