TRIBUNA
Alieto Guadagni | Domingo 13 de julio de 2014
En los países industrializados más de la tercera parte de la población juvenil está hoy obteniendo un título universitario, Australia lidera todas las naciones con más de la mitad de la población juvenil con graduación universitaria. En América Latina Cuba, Puerto Rico, Panamá, Chile, México y Venezuela registran un nivel de graduación universitaria por encima del 20 por ciento de la población juvenil. Según UNESCO esta graduación universitaria en Argentina es muy baja, ya que apenas llega al 12 por ciento de la población juvenil. Lo notable es que en Argentina es baja la graduación a pesar de tener muchos estudiantes universitarios. En proporción a la población hay muchos más estudiantes en Argentina que en casi todos los países latinoamericanos.
La explicación de esta paradoja (“muchos estudiantes y pocos graduados”) es que terminan sus estudios universitarios en las universidades estatales argentinas apenas uno de cada cuatro ingresantes, mientras que, por ejemplo en México, Brasil y Chile se gradúa más de la mitad de los ingresantes. Y por qué se gradúan pocos estudiantes en las universidades argentinas? La explicación es bien simple ya que las cifras del Ministerio de Educación nos indican que son muchos los estudiantes que no aprueban materias al ritmo que corresponde. Es preocupante constatar que nada menos que el 44 por ciento de los estudiantes universitarios en las universidades estatales argentinas no aprobó más de una materia después de un año de estar cursando los estudios..
La autonomía universitaria fue un logro importante de la Reforma Universitaria que nació en Córdoba en 1918, pero hoy las universidades estatales argentinas deben asumir su responsabilidad y realizar un esfuerzo para elevar la calidad de la enseñanza y también la graduación. La población toda que financia la educación universitaria gratuita debe tener la certeza que sus aportes tributarios están bien administrados por las autoridades de las universidades.
El mundial de futbol que acaba de culminar en Brasil ha sido una gran fiesta, protagonizada por representaciones de países que lideran el futbol mundial, como Alemania, Holanda, Brasil y Argentina. Pero hay otro mundial mucho más oculto, donde hay países que avanzan y ganan y países que están estancados o retroceden, y por eso pierden las oportunidades de mejorar el nivel de vida de su gente.