Exposición gratuita del 7 de julio al 21 de septiembre.
Decía Baudelaire que “existe una diferencia entre una pieza realizada y una acabada”. Esa reflexión del poeta francés sirve como punto de partida de la novena entrega de la serie
Miradas cruzadas que organiza el
Museo Thyssen, en esta ocasión dedicada a los conceptos de acabado e inacabado.
La exposición reúne
14 obras de la colección del museo y de la de Carmen Thyssen-Bornemisza en el espacio en el que habitualmente son ubicadas este tipo de muestras de pequeño formato, cuyos principales atractivos son la oportunidad de contemplar obras destacadas de sus fondos de forma
gratuita, y hacerlo en torno a una temática que permite observarlas en otro contexto mediante el diálogo que se establece entre unas y otras piezas expuestas.
Para comprender el concepto de
acabado e inacabado, hay que remontarse al siglo XIX, el siglo que asistió al tránsito del academicismo al impresionismo, primera gran corriente artística rupturista. Ese cambio de estilo no fue fácil. El Thyssen lo explica: "El arte francés de entonces fue el escenario de un conflicto que enfrentó a partidarios de lo acabado e inacabado en la pintura. A comienzos de siglo, los sectores más vinculados a la Academia convirtieron el
fini o acabado pulido en símbolo de excelencia artística, frente al acabado abocetado considerado un signo de negligencia".
Las pinturas expuestas de
Rubens y
Tiepolo –
La ceguera de Sansón, de 1609-1610, y
La muerte de Sofonisba, de 1755-1760, respectivamente- son dos ejemplos de lo que el museo llama
première pensé, una aproximación a la obra final ejecutada en óleo sobre lienzo, lo que hace de ella una obra en sí misma aún sabiendo que su factura no habría sido aceptable como tal en los siglos en los que fueron creadas.
La sensación de estar ante una obra acabada, aunque no lo sea, se repite al contemplar
Jinete árabe (1854), de
Delacroix, lo que no ocurre con
Los descargadores en Arlés (1888), de
Van Gogh, artista posimpresionista que, junto a
Cézanne –también presente en la exposición con
Retrato de un campesino (1905-1906)-, están considerados "los últimos representantes de la distinción entre boceto y obra final, así como los introductores de nuevas maneras de concebir lo inacabado", el sino de la pintura del siglo XX, que rechazó y negó la tradición como modelo.
Matisse con
Canal du Midi (1888), un cartón de corte fauvista pintado al aire libre, y obras de los expresionistas
Macke,
Heckel y
Kokoschka también forman parte de la exposición, que concluye con
Retrato de mujer (1965), de
Giacometti.
Información sobre la exposición:
Lugar: Museo Thyssen.
Fechas: del 7 de julio al 21 de septiembre.
Horario: de martes a sábado de 10.00 a 22.00 horas y los lunes y domingos de 10.00 a 19.00 horas.
Entrada: gratuita.