TRIBUNA
María José Bro | Sábado 19 de julio de 2014
“Las edades del hombre” siempre me han gustado. Con esa filosofía de exposición mística, recorriendo la geografía española con todos sus tesoros y riquezas; compartiendo la cultura con las gentes que se interesan por ella. La iglesia tiene mucho que enseñar y las gentes mucho que aprender; a ella le debemos gran parte de nuestro patrimonio cultural y es gracias a estas exposiciones donde aprendemos a amar el arte y la cultura.
Me gustó cruzar el Duero y sentirme como un extraterrestre en un pueblo con mucho encanto, un jueves del mes de julio. Recorrer sus calles hasta llegar a la iglesia de Santa María la Real con una portada gótica del siglo XV que no esperaban ver mis ojos, fue la primera sorpresa. ¡Qué inculta!, España tiene tantas cosas que enseñar que no tenemos tiempo de conocer. Pero un granito de arena hace con el tiempo una montaña. También se visita la iglesia de San Juan del siglo XIV, estupendamente conservada. Las dos iglesias, una muy cerca de la otra albergan la exposición organizada por la fundación de la iglesia Castellano-Leonesa, hasta el diez de noviembre.
Siempre que entro en una iglesia desconocida pido un deseo y pienso si los demás sienten lo mismo que yo “Paz”. Me encanta mirar hacia arriba, el olor y el silencio y si además hay arte expuesto de forma estudiada y pensada para un público que tiene ganas de aprender, pues mucho mejor.
La exposición gira en torno a la “Eucharistia”. ¡Qué bonito tema!, sacramento admirable, todos reunidos en torno a la mesa compartiendo los alimentos en familia o con amigos. A diario, se nos ha olvidado bendecir la comida, esperar a que todos estemos servidos y disfrutar de ese momento; las prisas y esta vida acelerada que llevamos no puede ser buena. “El pan nuestro de cada día”, que haríamos sin él. “La última cena” donde Jesús dio la vida por nosotros y compartió el cordero pascual con Judas que le traicionaría. “La comunión” en la que los niños disfrutan sin saber lo que han recibido. “Comed y bebed” pensemos en las gentes que no tienen que llevarse a la boca y hagámonos más solidarios y humanos. La vida y la comida es un regalo de Dios, no lo estropeemos.
Importante exposición. Buenos cuadros y esculturas. Bonito pueblo, bonitas iglesias. Buenas viandas y gentes. Invito a todo el mundo a compartirla y darle al “Me gusta”.