Luis María ANSON | Lunes 21 de julio de 2014
Mariano Rajoy no puede disponer de la soberanía popular. El secesionismo catalán de Oriol
Mariano Rajoy no puede disponer de la soberanía popular. El secesionismo catalán de Oriol Junqueras y su marioneta Arturo Mas es algo que concierne a todos los españoles. Conforme al artículo 168 de la Constitución, y suponiendo que los soberanistas alcanzasen los dos tercios del Congreso y del Senado en dos legislaturas consecutivas, serían los espa-ñoles todos los que decidirían en referéndum nacional. 500 años de Historia unida no se resuelven con una consulta local y manipulada como pretenden Oriol Junqueras y su poli-chinela Arturo Mas, lo que ha provocado la dimisión de un político responsable: Duran Lleida.
Y claro, Angela Merkel ha estampado una sonora bofetada sobre el rostro contrito del presidente de la Generalidad. Aunque los servicios de propaganda del señor Mas se hayan lanzado a subrayar todas las enemistades de Angela Merkel, la realidad es que la canciller alemana es el nombre de más relieve en la Europa unida. Las trampas y las gestiones de Oriol Junqueras y su escudero Arturo Mas presentando a Europa como favorable a su órdago secesionista han quedado en evidencia.
“Comparto la posición del Gobierno español. Defendemos la integridad territorial de todos los Estados, que es algo totalmente diferente a la independencia de una región”, ha afirmado rotundamente Angela Merkel. La pirueta de Oriol Junqueras y su títere Arturo Mas está cada vez más comprometida. Ha hecho un daño incalculable a la imagen de España, eso sí. Y todo porque Mariano Rajoy no se avino hace años a favorecer fiscalmente a Cataluña y a subvencionar a la Generalidad para que pagara el despilfarro del tripartito que dejó una deuda desmesurada.
Desde hace tres días, las declaraciones de Angela Merkel han suscitado infinidad de comentarios y editoriales en los diversos periódicos de papel y digitales. La mayor parte de ellos subrayan la bofetada que la canciller ha propinado en una mejilla a Arturo Mas. En la otra, según algunos analistas, se ha descargado la mano de Duran Lleida.