James Rodríguez ha fichado por el Real Madrid. Una de las revelaciones del Mundial de Brasil ha conseguido el contrato de su vida. Los merengues lo han vuelto hacer. No hay jugador que se le resista a Florentino. Los aficionados blancos van a poder disfrutar del fútbol del colombiano gracias a unos cuantos millones. El traspaso se ha cerrado con una cifra que asusta. Los merengues han desembolsado entre 75 y 80 millones de euros al Mónaco.
Rodríguez es un jugador de gran calidad, que ha maravillado en el Porto y este año en el Mónaco. La temporada pasada fue uno de los fichajes estrellas del Mónaco, que pagó 45 millones de euros al Oporto. El traspaso del jugador de Cúcuta fue la segunda venta más cara de toda la historia del fútbol portugués. Su portentoso desborde y su prodigiosa zurda le han servido para enamorar al equipo de Concha Espina. Pero asusta la cifra del traspaso del colombiano al Real Madrid. Cada temporada, por desgracia, los equipos poderosos se superan gastando dinero. Esta temporada los dos grandes de España, Real Madrid y Barcelona, han decidido pagar grandes cifras por sus nuevas estrellas. La temporada 2014/2015 parece que será divertida en España con tanta estrella internacional como, por ejemplo, Messi, Ronaldo, Neymar, Bale, Suárez, Benzema y James.
La calidad de los jugadores casi siempre se compra. Sin embargo, otras veces es imposible comprarla. Los grandes equipos europeos siempre quieren tener a los mejores jugadores sin importarles gastar cifras estratosféricas que asustan a cualquier persona de a pie. Las estrellas, como James, son los grandes beneficiados de este mercado “loco” de fichajes. Nadie culpa a estos jugadores trotamundos a la búsqueda del contrato de su vida. Pero pocas veces valoramos a otros jugadores grandiosos como, por ejemplo, Francesco Totti, capitán de la Roma, o Steven Gerrard, capitán del Liverpool, no sólo por su calidad con el balón, sino por su respeto y amor a una camiseta.
Totti y Gerrard son dos grandes ejemplos de lealtad a unos colores, a una afición y a un equipo. Fueron muchas las tentaciones que tuvieron estos jugadores para abandonar sus respectivos equipos. Muchos clubes han estado dispuestos a llevárselos a sus plantillas, pero siempre se negaron. Perdieron la oportunidad de firmar poderosos contratos. Totti, incluso, llegó a rechazar una oferta del todopoderoso Real Madrid. Es de admirar que sigan existiendo jugadores como “El Gladiador” Totti y el “Captain Fantastic” Gerrard que se dejan la piel por el equipo de su vida sin importar la situación en la que se encuentre su club. El equipo y la afición están por encima de ellos. Estos dos jugadores nos permiten creer que aún existe tradición y lealtad en esto del fútbol.
La lealtad de los Totti y Gerrard contrastará siempre con la avaricia por el mejor contrato de la última revelación del mundial de Brasil. Y es que el fútbol, para bien y para el mal, cada día se parece más a la Bolsa.