La ratificación de Pedro Sánchez como nuevo secretario general del PSOE manda en la portada de El Mundo. “Sánchez ve en la regeneración la palanca para “levantar al PSOE”, titula. Sin embargo, el protagonismo de la primera se lo lleva en este caso María Dolores de Cospedal, que posa sonriente para El Mundo tras concederle una entrevista de la que el diario destaca la opinión de la secretaria general del PP sobre la confesión de Jordi Pujol: “Nadie puede estar por encima de la Ley ni sentirse impune”. Dos asuntos más en la columna de salida. Por un lado, la nueva normativa de la Junta según la cual “Los profesores de Andalucía no pueden recomendar libros de apoyo a sus alumnos”. Por otra parte, “El Ayuntamiento de Madrid contrata a dedo su seguridad por 900.000 euros”.
‘Sánchez le cambia la cara al PSOE, ahora tiene que demostrar su valía’. Es el encabezado del editorial más destacado en este medio, con confianza pero también con reservas en relación con el nuevo secretario general: “De entrada, no es lo mismo tener como líder a Rubalcaba que a Pedro Sánchez. Y no por una cuestión de imagen, aunque también sea un factor a tener en cuenta. (…) La elección del madrileño supone un intento por agarrarse al presente. (…) Pese a las dudas que genera y a la tarea enorme que tiene por delante, es seguramente la mejor solución que tenía el PSOE. Puede encarnar la renovación que necesita el partido y convertirse también en el revulsivo de una formación que es clave para la estabilidad del país. Pronto sabremos si los socialistas y España salen fortalecidos con él”.
También La Razón reparte su primera entre los dos grandes temas del día. “Anticorrupción llamará a declarar a Jordi Pujol por su fortuna oculta”, titula a cinco columnas y, con una pequeña foto del protagonista destaca que “La pensión y los alquileres del ‘Molt Honorable’ han costado a los catalanes más de 2,2 millones desde que se retiró. Pero la imagen del día es para un Pedro Sánchez “puño en alto” que, según el diario, “abrió una nueva etapa en el partido llena de viejos gestos”. Como resumen de su discurso: “Pedro Sánchez derogará la reforma laboral y los acuerdos con la Iglesia”. Por último, un pequeño espacio en portada para “el decálogo del Papa Francisco para ser feliz”.
En línea con el grueso de páginas de Opinión del lunes, La Razón se posiciona acerca de, a su parecer, qué PSOE “necesita” España: “No se trata de pedirle al nuevo secretario general que renuncie a sus planteamientos federalistas, por más que aún carezcan de articulación en el método y la forma de llevarlos a cabo, sino de que haga realidad sus palabras de ayer cuando se refirió al independentismo como una de las lacras que se debían erradicar de un país –y citamos textualmente– ‘que todos hacemos grande, España’. No se oculta, pues, la trascendencia que tiene para el futuro de nuestro país que de la reunión entre Mariano Rajoy y Pedro Sánchez llegue un mensaje diáfano al conjunto de la sociedad. Será, por supuesto, la piedra de toque del regreso a la política grande del Partido Socialista Obrero Español, sin subterfugios ni trucos dialécticos”.
El País pone en contexto el último ‘affaire’ político en la familia Pujol: “El ‘caso Pujol’ añade expectativas a la reunión entre Rajoy y Mas”. El nombramiento de Pedro Sánchez se cubre con la foto de portada y su correspondiente pie, en el que se asegura que “el nuevo líder del PSOE sale a la búsqueda de los votos de Podemos y PP”. Y atención internacional en la columna de salida. Primero, un análisis de la situación del Gobierno venezolano: “Maduro hereda el mando del partido de Chávez pero no su poder incontestable”. Segundo, en conflicto en el este de ucrania: “Sólo Rusia puede garantizar la integridad de Ucrania”, según el dirigente de la República Popular de Donetsk. Para cerrar, “el pan de emergencia del BCE no logra aún actual el crédito”.
Para los editorialistas de El País, el encuentro esta semana entre Rajoy y Mas ha de “aplazar los desacuerdos” en pro de evitar un nuevo choque sin avance alguno: “Todavía faltan 48 horas para evitar el fiasco. Para ello habría que movilizar, como en toda negociación seria, a los respectivos ‘sherpas’, pactar la continuidad, un esquema del comunicado, los desacuerdos y los asuntos sobre los que el diálogo pueda seguir de forma estructurada. Lo hay: la financiación, la carga de la deuda, las invasiones competenciales, las medidas recentralizadoras, los desafíos de las nuevas “estructuras de Estado”, la cuestión lingüística y escolar. ¿Por qué no dejan la cuestión de la consulta para cuando ya hayan roturado terrenos de encuentro en lo demás? No debería ser imposible entre dos fuerzas que muchas veces han sido cómplices”.
Portada monotemática la de ABC, que elige una instantánea del nuevo secretario del PSOE acompañado de sus antecesores, José Luis Rodríguez Zapatero y Alfredo Pérez Rubalcaba. “El PSOE de Sánchez, bajo el síndrome del zapaterismo”, titula, y añade que “el nuevo líder vuelve a arremeter contra Rajoy y amenaza con derogar sus reformas y denunciar el Concordato con la Santa Sede”.
Esperanza Aguirre aconseja a Sánchez. La presidenta del PP de Madrid escribe en ABC esta vez sobre el presente y futuro del rival, el PSOE: “Como seguro que Sánchez ya sabe, los ciudadanos siempre van a preferir los originales a los sucedáneos. O sea, que para izquierdistas ya están los comunistas, y para nacionalistas, los independentistas. La tarea de Sánchez es hoy tan importante como delicada: redefinir al PSOE, después de los errores que ha cometido en esas materias que son cruciales para los españoles, que necesitan, sin duda, una alternativa de gobierno de corte socialdemócrata, como la que tienen los ciudadanos de todos los demás países europeos”.