Opinión

Mas no está por encima de la ley  

Y DIGO YO

Javier Cámara | Lunes 04 de agosto de 2014
Uno entiende que la obcecación ciega. Uno puede llegar a comprender, incluso, que las ansias por conseguir un objetivo, sobre todo si éste es complejo de cumplir, perturben la conciencia. Y uno lo concibe porque pasa, sucede. El peligro que corre el sujeto sometido a esa ofuscación es que la terquedad hace el efecto de las anteojeras que llevan algunos animales en los ojos para que no les asusten los obstáculos que se puedan encontrar por el camino y, en ese caso, frenarles o hacerles parar en seco.

Afortunadamente, contra toda ceguera está la Justicia, aunque se trate simplemente de no querer abrir los ojos. Ya es triste que tenga que ser un tribunal el que recuerde a un Gobierno regional que no se puede saltar la ley. Resulta casi increíble que el Tribunal Supremo haya tenido que prohibir a la Generalitat de Cataluña incentivar la participación de los catalanes en ningún proceso electoral y recordarles que la ley exige neutralidad a las administraciones y poderes públicos en este ámbito.

El alto tribunal interpreta que la Constitución y la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (Loreg) obligan a un “un marco institucional de neutralidad en el que el ciudadano pueda con absoluta libertad, sin interferencias de ningún poder público, decidir los términos y el alcance de su participación política, asumiendo voluntariamente cualquiera de las opciones posibles a este respecto, incluida entre ellas la abstención”.

No hay que confundir que un político pida que se acuda a las urnas a votar con que un Gobierno haga una campaña institucional que incentive el voto. La cuestión es que una sentencia, como la que aquí comentamos, que se refiere a la campaña para las elecciones autonómicas de Cataluña de noviembre de 2012, nos traslada mentalmente a otro tipo de elecciones.

Mucho queda por hablar y escribir sobre la consulta independentista que el Gobierno catalán quiere celebrar el 9 de noviembre. Es de esperar que en este caso, como el que ya se ha comentado, la Justicia haga lo que le corresponde y dé luz a todos los que no quieren ver e intentan allanar un camino dificultoso con artimañas de toda condición.

Y digo yo: ¿Si los que mandan en Cataluña ya saben que la consulta separatista que quieren realizar en noviembre es ilegal por qué iban a hacer caso a nada que les diga ahora el Tribunal Supremo? ¿Están Mas o el independismo por encima de la ley?

Mucho me temo que en Cataluña seguirán mareando la perdiz para ver qué “sacan”. Todavía no se ha explicado con detalle lo que dieron de sí las dos horas de reunión entre Rajoy y Mas y ya se habla de cesiones en materia de obras y créditos y poco de la corrupción de emblemas separatistas.

Lo de siempre, las sentencias no se cumplen, se acatan, pero se puede estar de acuerdo o no, según se vea. Y según convenga políticamente también.