Sociedad

Crónica religiosa: Jugar políticamente con el ébola

EN LA FRONTERA

Rafael Ortega | Domingo 10 de agosto de 2014
La salud de un hombre de Iglesia era “lo de menos”, “lo de más” era criticar.

Ciertos sectores de la izquierda han jugado políticamente con el grave problema del ébola y el traslado a España del misionero Miguel Pajares. Tertulianos y comentaristas han tratado el tema con “frivolidad” y, lo que es más duro, con la sensación de que la salud de un misionero, de un hombre de Iglesia, era “lo de menos”, “lo de más” era criticar a los que han tomado la decisión de su traslado a España y poner en solfa la capacidad sanitaria de nuestro país.

Pero lo importante, para ellos, era, insistimos en criticar que se había tomado una decisión, o sea que el gobierno “hacía lo que debía”, como cualquier gobierno de nación importante, y que “había que repatriar a un cura”…Lamentable todo y todos estos que beben y viven de las fuentes de una izquierda trasnochada  y de las tertulias de radio y de televisión , tal vez no hubieran reaccionado así, sí el trasladado no hubiera sido un “cura”.

Este periodista que ha vivido y disfrutado de la labor de los misioneros se  alegra profundamente de la decisión gubernamental, que ha sido acertada y que tendría que repetirse, si llegara el caso, con cualquier español sea laico o religioso. Aplaudo también, que el Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, haya dicho en un mensaje dirigido a esos críticos, que “el coste de la operación la paga el Estado”. Me alegro también que la religiosa de origen guineano, pero española, Juliana Bonoha Bohé, no está infectada por el virus.

Y mientras, como no podía ser de otra manera, el Papa  va a enviar a Irak al cardenal Filoni, Prefecto de la Congregación para la Evangelización de los pueblos, para proteger a los cristianos de ese país. Filoni era el Nuncio de la Santa Sede en Bagdad y Amman durante la intervención militar que derrocó a Sadam Hussein y  conoce muy bien el terreno y tiene grandes  contactos en la zona. Francisco quiere que su enviado especial “exprese su cercanía espiritual a las poblaciones que sufren y aportarles la solidaridad de la Iglesia”. Mientras tanto,  obispos de Oriento Medio han pedido a la comunidad internacional que proteja a los cristianos iraquíes y han solicitado a las autoridades musulmanas  que emitan “fatuas”, es decir, decretos para prohibir ataques contra las minorías.

La Iglesia siempre responde, pese a quien pese.