Sociedad

El cuerpo de Pajares, incinerado bajo un protocolo de seguridad

Agencias | Martes 12 de agosto de 2014
El misionero español, infectado con ébola, falleció este martes.

El cadáver del sacerdote Miguel Pajares ha sido incinerado en el crematorio de Villalba cumpliendo los protocolos de seguridad recogidos en el decreto 124/1997 de Sanidad Mortuoria de la Comunidad de Madrid, según han informado a Europa Press fuentes de la Consejería de Sanidad.

El cadáver de Pajares salió del Hospital Carlos III-La Paz para proceder a su incineración sobre las 14 horas y el traslado corrió a cargo de personal de una empresa funeraria, que procedió a mover el cadáver cumpliendo también dichos protocolos.

Según el decreto, el cuerpo de Pajares se establece como cadáver de grupo 1 los que comprenden personas cuya causa de defunción represente "un riesgo sanitario tanto de tipo profesional para el personal funerario como para el conjunto de la población", según normas y criterios fijados por la Administración Pública.

El decreto también establece que los féretros deben tener una serie de características para este tipo de casos. Así, el receptáculo debe ser estanco para proceder a su traslado y en su interior debe contener material absorbente y deberá estar provisto de un dispositivo depurador para equilibrar la presión interior y exterior.

Por su parte, el Hospital de La Paz-Carlos III ha emitido un comunicado en el que confirmaba la muerte del religioso que se ha producido por complicaciones derivadas del virus del ébola.

religioso de la Orden Hospitalaria de San Juan Dios (OHSJD), de 75 años de edad, estaba siendo tratado por el denominado "suero milagoso", el medicamento ZMapp llegado de Estados Unidos y este lunes su estado continuaba siendo "estable", según indicó la propia orden.

El sacerdote llegó a España la semana pasada procedente de Monrovia, junto con la hermana Juliana Bohe, que dio negativo en los análisis para confirmar si padecía el virus del ébola. Ambos fueron ingresados el jueves en el Hospital La Paz-Carlos III.

Ambos estaban siendo tratados por dos facultativos de la Unidad de Medicina Intensiva del Carlos III, cuatro enfermeras y dos auxiliares de enfermería por cada turno. Aparte, se había establecido un protocolo para destruir los residuos, material y ropa usada por Pajares y Bohe.

En los últimos días, han fallecido en Liberia por esta enfermedad los hermanos de la congregación George Combey y Chantal Pascaline, como consecuencia del virus. Precisamente, un equipo de la orden viajará de nuevo al país africano con la intención de reabrir un hospital en la capital, Monrovia, en el que problablemente irán "dos doctores y dos sanitarios enfermeros, diplomados en enfermería", según detalló el director de Juan Ciudad ONGD, José María Viadero.

Emergencia de salud pública
El pasado 8 de agosto, la directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Margaret Chan, declaró que el brote de ébola registrado en varios países de África occidental era "una emergencia de salud pública" que genera preocupación "a nivel internacional".

El virus del ébola se detectó por primera vez en 1976 en dos brotes epidémicos casi simultáneos ocurridos en Nzara (Sudán) y Yambuku (República Democrática del Congo). De los diferentes brotes que se han registrado desde 1976 hasta ahora, el actual es el que más muertes ha provocado, seguido del ocurrido en 1995 en Kiwit (Zaire), donde una epidemia de ébola-Zaire afectó a 315 personas y unas 254 fallecieron, con un índice de mortalidad del 81 por ciento.

Hay cinco variedades del virus del Ébola: Sudán, Zaire, Reston, Côte d'Ivoire y Bundibugyo, de las cuales, Sudán, Zaire y Bundibugyo se han asociado a importantes brotes de fiebre hemorrágica en África.

El virus es transmitido al ser humano por animales salvajes y se propaga en las poblaciones humanas por contacto directo con sangre, líquidos orgánicos o tejidos de las personas infectadas. Los primeros síntomas de esta enfermedad son fiebre repentina y alta, debilidad intensa y dolor muscular, de cabeza y de garganta, seguidos de vómitos, diarreas, erupción cutánea, funciones renal y hepáticas alteradas e intensas hemorragias internas y externas. El periodo de incubación -intervalo desde la infección hasta la aparición de los síntomas- varía de 2 a 21 días.

La fiebre hemorrágica del ébola es una de las enfermedades más mortíferas para el hombre al provocar brotes epidémicos con una tasa de mortalidad del 25 por ciento al 90 por ciento.