DATOS DEL SEGUNDO TRIMESTRE
Efe | Jueves 14 de agosto de 2014
Plantea dudas sobre la recuperación de la eurozona.
La Oficina Federal de Estadística (Destatis) de Alemania anunció este jueves que el producto interior bruto (PIB) del país se contrajo en el segundo trimestre un 0,2 % en comparación con el trimestre anterior. Los expertos y el propio Gobierno alemán ya habían avanzado en los últimos días que la mayor economía europea se había enfriado en relación con el primer trimestre -en el que creció un 0,7 % en lugar de un 0,8 %, según los cálculos definitivos de Destatis- debido a la incierta recuperación de la eurozona y la crisis de Ucrania. No obstante, la tasa de evolución del PIB es peor de lo estimado por la mayoría de analistas.
"De la ligera contracción del PIB en el segundo trimestre fueron responsables, según los cálculos provisionales, el comercio exterior y las inversiones", explica Destatis en un comunicado. De hecho, las exportaciones crecieron en menor medida que las importaciones entre abril y junio en Alemania, por lo que el sector exterior contribuyó de forma negativa al crecimiento, algo inusual en esta economía.
Las inversiones -especialmente en construcción- se redujeron de forma drástica, en parte a causa del suave invierno pasado, que interrumpió menos de lo normal la actividad en este sector. De forma positiva contribuyó al PIB el consumo privado y del sector público, que avanzó ligeramente en comparación con el primer trimestre de este ejercicio.
En comparación con el segundo trimestre de 2013, la economía alemana creció a precios constantes entre marzo y junio un 0,8 %, y un 1,2 % si se elimina el efecto calendario. La anterior contracción de la mayor economía europea se produjo en el primer trimestre de 2013, cuando el PIB alemán retrocedió un 0,4 % en relación con los tres meses previos.
El Ministerio de Economía reconoció el martes en su informe mensual que la economía nacional se había frenado en el segundo trimestre, a causa principalmente de elementos externos, como la débil recuperación de la eurozona y la crisis de Ucrania.
El caso francés
La economía francesa estuvo estancada en el segundo trimestre del año, al igual que en el primero, según la primera estimación publicada por el Instituto Nacional de Estadística (Insee). El producto interior bruto entre los pasados abril y junio registró una caída de las inversiones en empresas (-0,8 % respecto al primer trimestre) y un déficit en el comercio exterior, que le resta un 0,1 puntos de PIB a la economía gala. Aumentó, sin embargo, el gasto público (+0,5 %) y el gasto de los hogares (+0,5 %).
Aumentó, sin embargo, el gasto público (+0,5 %) y el gasto de los hogares (+0,5 %) en un segundo trimestre en el que "la producción de bienes y servicios fue casi estable" (-0,1 %) y "la producción de bienes manufacturados se contrajo de nuevo (-1,0 %) en casi todos los sectores de la economía". En el conjunto del año, Francia acumula un crecimiento del 0,3 %.
El dato avanzado por el Insee llevó al Gobierno a reconocer que Francia no cumplirá sus objetivos de crecimiento y déficit en 2014, señaló en una columna publicada hoy por "Le Monde" el ministro de Finanzas, Michel Sapin. El avance de la economía francesa al final del año será "del orden del 0,5 %" frente al objetivo del 1 % que el Ejecutivo defendía hasta ahora, señaló el ministro, que tampoco espera en 2015 un dato "muy superior al 1 %".
El déficit público de Francia al cierre de 2014 será "superior al 4 %" del producto interior bruto (PIB), frente a la previsión anterior del 3,8 %, añadió Sapin.
"El crecimiento está averiado, en Francia como en Europa", reconoció el ministro, quien consideró que "más vale asumir lo probable que esperar lo que no será" porque "la verdad es indispensable para tomarle la medida a los hechos, la voluntad es necesaria para hacer mover los frentes y enderezar el país", señaló.
El ministro aseguró que el Ejecutivo galo del primer ministro, Manuel Valls, llegará "hasta el final" con el llamado "pacto de responsabilidad" que prevé ahorrar 50.000 millones de euros en tres años, pero avisó de que "muchos" de los socios europeos de Francia tampoco alcanzarán los objetivos fijados y reclamó a Bruselas una reacción continental. "La verdad es esta la situación de crecimiento débil, inflación débil y reducción de déficits más débil tiene su origen en causas propiamente francesas, pero también a situaciones a las que solo se puede aportar una reacción europea global", dijo.
En ese sentido, reclamó al Banco Central Europeo (BCE) que aplique "una política monetaria adaptada a la situación excepcional" que vive la zona euro y a la nueva Comisión Europea (CE) una "reorientación"de las políticas comunitarias.