Permítame que le invite, amable lector, a vivir una experiencia única. Abra su cuenta de Twitter (si no tiene, pídaselo a un prójimo). Teclee en el buscador @estadoislamico. Pinche en estadoislamico #isis. Pinche en ‘ir al perfil completo’. Ya puede leer todos los tuits de esta cuenta de Estado Islámico, el grupo terrorista de moda global.
Es muy probable que usted, como yo, no entienda ni una sola letra de árabe. Natural. Pero no se preocupe, amigo, que este viaje no ha hecho más que empezar. Como decía un profesor mío, observemos a Su Majestad La Imagen. Haga click sobre los 20 fotos/vídeos que nuestros tuiteros tienen colgados.
Ese señor con barbas que ve, todo vestido de negro, es Abu Bakr al Baghdadi, el líder de la manada, el autoproclamado Califa de todos los musulmanes. Ahí le tenemos en un recorte de lo que parece prensa italiana, sobre una foto de Osama Bin Laden –que no necesita presentación- y sobre otra de un mapa donde aparecen marcados los “objetivos”: un buen trozo de mundo, incluida la Península Ibérica enterita, bajo la bandera negra.
Más abajo puede ver y oír un vídeo de veinte minutos del Califa dirigiéndose a su público. La verdad es que se da un aire a Osama Bin Laden. Es muy probable que usted, como yo, no entienda una sola palabra de lo que dice. Abajo hay más vídeos, algunos con melódicas canciones árabes. En el último salen los milicianos en su salsa, haciendo lo que saben: destruir. Reconozca que alguno de estos vídeos y/o fotos le ha causado algo de canguelo.
Usted es un tipo duro, como yo. Hecho a las intemperancias de este cruel mundo. Sin miedo. Por eso vamos a seguir investigando a estos usuarios de la cuenta del pajarito. Veamos a quién siguen. Pinche sobre los 1957 de ‘siguiendo’. Eche una ojeada a las fotos de perfil y a las cover photos. Seguramente no es el tipo de gente con la que usted sale los viernes y los sábados. Pronto encontrará a Al Qaeda (viejos amigos de Estado Islámico, ahora algo distanciados), con su foto del inolvidable Osama. Su perfil público está escrito en inglés: “Trabajando para expulsar a los infieles de las tierras de los musulmanes devotos y unidos y crear un nuevo Califato islámico”.
Aún quedan sorpresas. Usted se preguntará quiénes son los 585 seguidores que tiene semejante tropa. Efectivamente, hay muchos encapuchados barbudos, con las armas a los brazos y con algunas fotos y mensajes que dan un poco de mal rollo. Pero también hay gente más normal, más cercana, no me atrevería a decir como usted o como yo pero sí que podría ser su vecino o su vecina, de ciudad o de playa. Hay un García, hay un Pérez, hay un López, hay un Páez, hay un Jiménez, hay un Álvarez, hay un Hernández. Alguno con un perfil tan inofensivo como “Jugador de golf profesional y vegetariano”. Una de dos: o despistados o gente chunga.
Y yo me pregunto: ¿se imaginan una cuenta oficial de la banda terrorista ETA? Afortunadamente, no la hay. ¿Cómo es posible que exista una cuenta de Estado Islámico y de otros grupos y elementos yihadistas? Porque la cuenta de Al Qaeda, con más de 38.000 seguidores, parece meramente satírica, al estilo de la exitosa en España de Kim Jong-un. Pero la de @estadoislamico nada presenta de satírica, más bien da la impresión de servir para propagar mensajes de los islamistas. Siendo como es una organización terrorista muy capaz de degollar niños, de violar y asesinar a sus madres y de ahorcar a sus padres, ¿no será eso apología del terrorismo? Quien tenga oídos para oír, que oiga, y quien tenga competencias para actuar, que actúe.