El Mundo abre con la guerra europea: “Tropas rusas luchan en Ucrania para evitar la caída de Donetsk”, cuyo equipo de fútbol, el Shaktar, se enfrentará con el Athletic de Bilbao. Al diario le parece un buen cruce, mientras que lo ve más difícil para los bilbaínos contra el Oporto: Así titula: “Champions: sólo un hueso por grupo”. Sobre Ucrania, afirma que el presidente Poroshenko denuncia la nueva agresión y suspende un viaje a Turquía, y que la OTAN estima que hay más de mil soldados en el este del país”. En la foto pueden verse a los soldados separatistas prorrusos en el destruido monumento a los caídos en la II Guerra Mundial, al este de Donetsk. Sosa Wagner vuelve a este diario, tras la carta que agitó UPyD, y dice: “Rosa Díez considera tabú hablar de acuerdos con Ciudadanos”. Cataluña: “Mas ira al feudo de RC para celebrar una Diada muy ‘reivindicativa’”. Economía: “Telefónica se impone en la puja y se hará en Brasil con GVT por casi 7.500 millones”.
‘Felices hasta que la mató’. Así titula Manuel Jabois una opinión acerca de la violencia machista. El enunciado anticipa bien el contenido: “En los últimos crímenes se ha repetido el patrón vecinal conocido en parejas del Estado del Bienestar: ‘Se les veía muy bien juntos’ y ‘él era una buena persona’. (…) Se entiende la reacción de los vecinos. El crimen actúa como una interrupción en el carácter del asesino. (…) Si ‘se les veía bien juntos’ y ‘era buena persona’ es porque esa imagen tenía un precio y era ella quien lo pagaba. Cuando alguien mata a su mujer su matrimonio era feliz porque ella nunca supo a qué estaba dispuesto él. Ni era felicidad, ni era un buen hombre, ni era un hombre normal”.
En La Razón, una fotografía de Caros Osoro, nuevo arzobispo de Madrid: “Nuevo tiempo para la iglesia española”. Además, “Felipe VI y Obama se entrevistarán en la ONU”, y “Doña Letizia le acompañará a EEUU”, asegura el diario. Tras estos dos asuntos principales, el diario también informa de que “Auemnta la tensión en Ucrania: la OTAN confirma la invasión rusa”, de que “Telefónica se impone y encabezará la telefonía en Brasil”, y de que ha habido “Suerte para los equipos españoles”, en el sorteo de la Champions. Una perla: “Mas celebrará la Diada donde los radicales quemaban fotos del Rey”.
Este medio analiza su editorial más destacado a analizar el relevo en el Arzobispado de Madrid y de Valencia: “Se abre otro tiempo inspirado por el papado de Francisco, en el que los ‘pastores’ serán más necesarios que los ‘príncipes’, según la expresión del propio Santo Padre. El nombramiento de Carlos Osoro, del que el Papa dijo que es ‘un pastor que huele a oveja’, conecta plenamente con este nuevo espíritu. (…) Con la vuelta del cardenal Antonio Cañizares regresa un hombre de la Iglesia que entiende y conoce las preocupaciones de la calle y que en misiones anteriores supo tejer acuerdos de gran importancia. Recordemos que siendo vicepresidente de la Conferencia Episcopal (2005) alcanzó los pactos educativos con el Gobierno y un nuevo sistema de financiación de la Iglesia, que pasó de la asignación de los Presupuestos Generales a la elección voluntaria de los contribuyentes. (…) Con el nombramiento en el pasado mes de marzo de Ricardo Blázquez como presidente de la Conferencia Episcopal, la Iglesia española se ponía a andar al mismo paso que el Papa, acercándose a la sociedad sin cambiar el mensaje, pero sí, como le gusta decir a Francisco, con una nueva la música”.
El País lleva como principal información que “Cientos de soldados rusos combaten con los separatistas en Ucrania”, mientras que el presidente Poroshenko advierte de represalias por la invasión terrestre”; “La OTAN y los milicianos rebeldes confirman la ofensiva”, puede leerse. La fotografía es para una cuerda de hombres semidesnudos, una captura de pantalla de un vídeo difundido por los terroristas: “El Estado Islámico mata a 250 soldados en Siria en una ejecución masiva”. Fuera de asuntos bélicos: “Lope de Vega ocupa el teatro de Shakespeare”, “Sorteo benévolo para los españoles en Champions”, y “Gallardón propone que España pase de tener 17.621 aforados a 22”.
El exministro socialista Jordi Sevilla llama a la sociedad civil a “presionar a los políticos para corregir los fallos del sistema”. Lo hace en una tribuna en este diario: “Los políticos no son extraterrestres. He sido uno de ellos durante suficiente tiempo, para saber que son personas como los demás. Sin embargo, su trabajo sí que es diferente al del resto, ya que les encargamos liderar la gestión de los asuntos públicos. (…) Como su responsabilidad social es superior, al adoptar decisiones que nos afectan a todos, podemos exigirles conductas más ejemplares que a quienes desempeñan su trabajo en el ámbito estricto de lo privado. Pero tenemos que hacerlo, sin esperar heroísmos individuales, mediante la aplicación de normas institucionales, controles y sanciones específicos que, además, ajustamos periódicamente según la experiencia”.
ABC muestra a un sonriente Osoro, que “sustituye a Rouco Varela como arzobispo de Madrid”, mientras que “Cañizares regresa de Roma para hacerse cargo de la diócesis de Valencia”. Muestra un móvil Osoro, y la que sabe mucho de eso es Telefónica, que “gana la batalla por liderar la telefonía en Brasil”. Sobre la guerra en Europa: “La OTAN prueba que Rusia tiene tropas dentro de Ucrania”. Pero, además de guerra, en Europa hay fútbol: “Camino más que asequible para los equipos españoles”.
Luis Ventoso dedica su columna a Rouco Varela, a quien defiende: “Si no compartes los principios del budismo, ¿te dedicarías a escrutar y execrar sus preceptos? No, claro. La libertad de culto se da por descontada en nuestras democracias. Pero ese respeto elemental no opera en la relación de nuestra izquierda laicista con el catolicismo. (…) No es fácil la fachada de Rouco en la era de la telegenia. Voz cavernosa, rostro ancho con nariz de púgil, la perpetua fidelidad a las gafas más feas del mercado. Pero había más Roucos. El del humor socarrón, el del afecto en corto, el que nunca quiso contar cómo y cuánto ayudaba a tanta gente. (…) No s Mr. Simpatía. No busca el aplauso fácil de gustar a todos aún traicionándose a uno mismo. Pero se atrevió a hacer lo que tenía que hacer. Peleó por un espacio de libertad y ganó. Y eso no se perdona”.