INVESTIGACIÓN PUBLICADA EN PLOS ONE
EL IMPARCIAL | Viernes 29 de agosto de 2014
Documentada por primera vez la interacción entre estos dos insectos milenarios.
Un equipo de investigadores, del que ha formado parte el
CNRS, ha hallado la evidencia más antigua de la interacción entre hormigas y termitas de hace más de 15 millones de años gracias a su conservación en un fragmento de
ámbar mexicano, concretamente de Tololapa (Chiapas).
El estudio, que
ha sido publicado en la revista PLOS ONE, ha sido posible a partir del análisis de una pieza de ámbar de las colecciones del Museo Nacional de Historia Natural de París, en el que han sido identificadas
hormigas del género Ázteca y
termitas del Nasutitermes, así como una hormiga del género Neivamyrmex, conmunmente llamada 'legionaria', que sujeta entre sus mandíbulas una termita. También ha sido observada otra termita con el abdomen mordido.
Los investigadores consideran que esta escena debió ser consecuencia de la incursión de la hormiga 'legionaria' en la colonia de las Aztecas y las termitas.
El hallazgo es de interés para la comunidad científica porque documenta por primera vez el ciclo vital entre estos insectos de hace millones de años.