Opinión

Fórmula 1: Fórmula "British"

TRIBUNA

Alberto Pérez Castellanos | Domingo 31 de agosto de 2014

Los fantasmas que despertaron en 2007 vuelven a recorrer los pasillos de la F1. El toque entre Hamilton y Rosberg, del que considero más culpable al germano, ha reactivado a la prensa británica más agresiva contra cualquier piloto no nacido en las islas. Lewis tira de estrategia y se arrima a la sombra que más le cobija, la de sus defensores más agresivos, aquellos a los que no les importa que su compatriota mienta para conseguir que la opinión pública le arrope.

A los españoles no nos sorprende ya que vivimos algo muy similar el año que Hamilton y Alonso convivieron en McLaren. Es cierto que la presión, las irregularidades y la inexperiencia llevaron al español a meter la pata en algunas ocasiones, como pudo suceder en Hungría. Aunque entonces nos hubiésemos puesto del lado de Lewis, lo ocurrido después decantó la balanza hacia el asturiano. Las artimañas del piloto y su protector incendiaron a la mayoría de la prensa británica que encontró el dardo perfecto para minar al español y provocar su huida de Woking.

Pero entre lo ocurrido entonces y lo que pasa ahora hay algunas diferencias. Rosberg no es un desvalido español sin apoyo: Alemania es otra potencia y su equipo es germano, su padre es un viejo conocido en este mundo y, en teoría, es el rival débil que se enfrenta al campeón. Aunque todo esto es cierto, Hamilton no puede sentirse discriminado, ni mucho menos. Por eso, la postura que ha adoptado tras el incidente en Bélgica es imposible de entender.

Espero que Wolff y Lauda tengan en Mercedes mucha más mano gestionando este tipo de conflictos que la que tuvo Dennis en McLaren. Aunque el caso es diferente y es difícil que les roben la cartera, la situación es muy similar a la que propició que en 2007 se llevase el mundial Kimi Räikkönen. Parece que es así y que están logrando contener el incendio, pero que no se fíen, la escalada de tensión puede crecer por cualquier motivo y convertir la temporada 2014 de Fórmula 1 en culebrón ajeno a la competición, algo que no quieren los seguidores a un deporte vapuleado por todos aquellos que no lo comprenden.