En la penúltima jornada de grupos, el desarrollo de los partidos ha logrado que, en lugar de clarificar las opciones de cada selección de cara al último encuentro, provoque que haya que estar con una calculadora a lo largo de todo el jueves.
Lo único en claro, el primer y segundo puesto del Grupo A para España y Brasil, la primera posición de Estados Unidos en el C y la eliminación de Filipinas y Egipto. Todo lo demás queda para el jueves: la lucha por evitar la eliminación y los cálculos para saber si conviene un segundo puesto, un tercero o liderar un grupo si se quiere retrasar lo máximo posible el cruce con un ‘coco’.
Lejos de los ‘biscottos’ planteados en otros torneos, España sigue con paso firme en el Mundial, logrando una abultada victoria sobre Francia por 88 a 64, sofocando los ánimos de revancha que habían mostrado los jugadores españoles ante la que fue su verdugo en el último Eurobasket y a la postre campeona continental. El juego exhibido por el combinado nacional demuestra que está varios escalones por encima del resto de selecciones salvo una, teniendo en mente una final soñada en la que España deposita sus esperanzas de demostrar ante una Estados Unidos sin sus primeros espadas que puede con ella.
Ese gran rival, pos su parte, sigue con su maquinaria bien engrasada. Importándole bien poco el rival y las estrategias que usen, Estados Unidos marca su ritmo desde el principio y espera pacientemente a lo largo de los cuartos a que su oponente desista de seguir la estela de los americanos. Así sucedió con Turquía, que ha sido la que ha puesto más resistencia hasta ahora, y también con República Dominicana, que este miércoles dejó en 71 a 106 el marcador ante los estadounidenses. En este grupo, el triunfo de Nueva Zelanda sobre Ucrania abre tal abanico de posibilidades que ni siquiera el segundo de grupo tiene asegurado el pase a la siguiente ronda.
Queda por comprobar si los otros dos equipos que se mantienen imbatidos mantienen el cero en el casillero de derrotas en sus complicadas últimas jornadas. Grecia, que se deshizo de Croacia por 76 a 65, se medirá en un duelo por el primer puesto a Argentina, que logró evitar de manera contundente un nuevo ‘senegalazo’
Eslovenia, por su parte, demostró que sin la magia de los hermanos Dragic se sufre, aunque sus recambios lograron un cambatido triunfo ante Angola. Con estas dudas llega a su esperado encuentro con Lituania, que viene de menos a más pero que dependerá de lo que haga Australia para saber si puede luchar por el primer puesto del grupo D.