Importante se torna todo lo que se diga y acuerde en la reunión de la OTAN sobre los principales conflictos que nos encontramos ahora mismo en el mundo. Lo que está sucediendo en Ucrania y sus enfrentamientos con separatistas prorrusos, así como el avance de islamistas en Irak y Afganistán marcan la agenda de esta organización militar. Es decir, importa lo que pasa con Rusia y el yihadismo.
De estos dos frentes, indudablemente, la amenaza yihadista es prioritaria para España (ya lo hemos sufrido) porque este tipo de terrorismo no sólo se queda en las montañas y desiertos lejanos haciendo tropelías con la población indefensa o poniendo bombas en un mercado de Bagdad, Kabul o cualquier ciudad siria o asesinando a cristianos, yazadíes, chiíes o a cualquiera que consideren infiel. Lo que de verdad preocupa al ciudadano de a pie, el que se levanta temprano para ir a trabajar y se informa a través de Internet y con el telediario ajeno al peligro de lo que pasa en el mundo, es que esta guerra también la podemos tener aquí.
Hace bien Rajoy al señalar a la OTAN la prioridad que supone el terrorismo yihadista en el flanco sur porque lo que está sucediendo en estos países, con las matanzas de civiles y decapitaciones televisadas de periodistas que representan a Occidente, es un foco de inestabilidad que nos afecta a todos en todo el mundo.
Por tanto, no parece prematuro, en contra de lo que piensa el presidente español, hablar ya de una alianza internacional contra el yihadismo. Lo ha planteado el secretario de Estado de EEUU, John Kerry, aunque fuera en un artículo de prensa. La necesidad así lo impone. El embajador de Irak en España ha recordado que su país es objetivo de una organización internacional, en referencia a Estado Islámico (EI), que supone un verdadero peligro para toda la Humanidad, ya que, apunta, EI trabaja con personas de muchos países, incluidos de Occidente.
Interpretando la pirámide de las necesidades humanas de Maslow, no podemos aspirar a nuestra autorrealización como personas, al reconocimiento de nuestros éxitos y el respeto o al afecto y la amistad si no tenemos seguridad. El grupo Estado Islámico es hoy un problema para Siria e Irak, pero mañana lo puede ser para Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña o, por supuesto, España.