Nueva Zelanda se quedó a un paso de dar la sorpresa ante una Lituania que, acostumbrada a jugar en el alambre durante todo el campeonato, acabó imponiendo sus centímetros mediante un gran Valanciunas (22 puntos y 13 rebotes) para asegurarse el pase a los cuartos de final del Mundial por 76 a 71.
Los neozelandeses no tardaron demasiado en poner las cosas fáciles a su contrincante en el comienzo del partido. El bloqueo lituano a dos jugadores claves, Penney y Abercombrie acabaron con 0 puntos la primera mitad, deparó que fuera el resto de jugadores el que intentara tirar de su equipo, con resultados desastrosos en esos primeros diez minutos. Cuatro de diez tiros de dos intentados y cero de ocho triples lanzados. Una estadística muy pobre que valió a Lituania para tomar una renta de 14 puntos en el primer cuarto (23-9) que a la postre resultaría definitiva.
En el segundo, con Lituania acomodada a la facilidad del partido, la ecuación cambió por una simple variable: los tiros neozelandes entraban. Doblando el porcentaje de acierto, pasando del 22 por ciento de acierto en el primer cuarto hasta el 44 con el que se marcharon a vestuarios, Nueva Zelanda dejó la diferencia en diez puntos (36-26).
El devenir de Lituania a lo largo del Mundial es un caso a analizar. En cada partido dan la impresión de ser un equipo maleable, en el sentido de adaptarse al juego de su rival e igualarlo por lo bajo, siendo conscientes dentro de su autoconfianza de que serán capaces de sentenciar cuando ellos decidan. Les funcionó con México y con Angola, mientras que acabaron cayendo con Australia y el apagón anotador esloveno del último cuarto les acabó dando el primer puesto del grupo D.
Con ese bagaje, era de esperar lo que aconteció en la segunda parte. Webster asumió el protagonismo de los ausentes Penney y Abercrombie –que aún así dieron la primera muestra nada más comenzar con un parcial de 6-0- y se convirtió en el azote lituano acabando con 26 puntos.
Lituania, con siete jugadores que sobrepasan los dos metros, veía cómo un equipo en el que el más alto con 2,13 metros de altura, Rob Loe, sólo jugó ocho minutos, quedando Frank y Fote como máximos exponentes del falso mote de los ‘Tall Blacks’ con 2,03 cada uno.
Así, Valanciunas (que acabó con 22 puntos y 8 rebotes) y Lavrinovic (10 puntos) tiraban de centímetros para contener la hemorragia, que a punto estuvo de convertirse en mortal cuando Nueva Zelanda lideró el marcador durante un minuto del útimo cuarto (59-58 a 6:40 del final). Los miles de aficionados lituanos presentes silenciaban sus cánticos mientras el miedo se apoderaba de ellos.
La igualdad se mantuvo hasta que, antes de entrar en el último minuto, Lituania apretó en su defensa y logró un parcial 8-0 que le daba la tranquilidad necesaria (65-73) para afrontar las acometidas de Webster en busca del milagro.
Al final, el mal comienzo del partido marcó a una Nueva Zelanda que logró imponerse en los tres cuartos restantes, siendo insuficiente para lograr la hazaña de batir a Lituania, que con el 76-71 definitivo se asegura el pase a unos cuartos de final donde se vería con el ganador del Turquía – Australia que cierra la tarde en el Palau Sant Jordi.
- Ficha técnica:
71 - Nueva Zelanda (9+17+24+): Penney (6), Tai Webster (-), Abercrombie (6), Vukona (9), Loe (-) -cinco inicial- Tait (-), Fotu (11), Corey Webster (26), Bartlett (-), Kenny (-), Abercrombie (6), Anthony BJ (4) y Frank (3).
Seleccionador: Nenad Vucinic
76 - Lituania (23+13+22+): Juskevicius (2), Seibutis (9), Maciulis (5), Motiejunas (8), Valanciunas (22) -cinco inicial- Pocius (11), Kuzminskas (2), Darjus Lavrinovic (10), Jasaitis (-), Kristof Lavrinovic (2), Jankunas (2) y Vasilauskas (3).
Seleccionador: Jonas Kazlauskas
Árbitros: Ilija Belosevic (SRB), Alejandro Chiti (ARG) y Ferdinand Pascual (PHI). Eliminaron por cinco faltas personales a Abercrombie (min.38).
Incidencias: Partido de octavos de final de la Copa del Mundo de la FIBA disputado en el Palau Sant Jordi de Barcelona ante 7.783 espectadores.