Confidencial

Zapatero vuelve por la Diada

EL IMPARCIAL | Viernes 12 de septiembre de 2014
No podía perderse el expresidente del Gobierno un día tan especial para él como la Diada. Apareció por sorpresa y se lanzó a por los micrófonos de radios y televisiones para explicar, con la clarividencia política que le caracteriza, la masiva manifestación de la Diada. Sus comentarios podrían salvar la crisis. Dijo el sabio político:”Hay que considerar la importancia de este día. Hay que tener en cuenta a los millones de catalanes que se han manifestado y escuchar sus reivindicaciones. Este problema solo se resuelve con el diálogo”. Y se fue por donde vino. Tan contento.

Olvida Zapatero que su cantinela del diálogo fue el principio del problema, el inicio de la desquiciada deriva secesionista propiciada por él mismo al animar a Artur Mas a elaborar un nuevo Estatuto, donde se decía, con la aquiescencia del entonces presidente del Gobierno, que Cataluña es una nación. Y muchos catalanes se lo creyeron y los dirigentes de la Generalidad vieron la puerta abierta para seguir su rumbo secesionista y terminar convocando la consulta que este jueves reclamaban las vociferantes masas esteladas que inundaron las calles de Cataluña.

Zapatero es, sin duda, el máximo responsable del problema catalán. Bueno, del catalán, de la crisis, del desbarajuste general que dejó en herencia al pobre Rajoy que cuando levantó la alfombra de La Moncloa se encontró todos los fantasmas políticos. Menos al fantasma de Zapatero que ya se balanceaba en la hamaca de su casoplón de Somosaguas.

Por eso, Zapatero no se podía perder este día tan entrañable para él. El día en que parte de Cataluña celebraba multitudinariamente su “día de la independencia”. Lo que no sabe todavía el expresidente, es que Rajoy no lo permitirá. O, al menos, intentará impedirlo. Porque el diálogo ya es, más que de sordos, imposible. Pero Zapatero nunca lo sabrá.

Nunca sabrá nada. ¿Crisis? ¿Qué crisis?