Los Lunes de El Imparcial

Francesc de Carreras: Paciencia e independencia. La agenda oculta del nacionalismo

ENSAYO

Domingo 14 de septiembre de 2014
Ariel. Barcelona, 2014. 293 páginas. 16,90 €. Libro electrónico: 9,99 €


Por Alfredo Crespo Alcázar


Pertinente, oportuna y necesaria son las tres características que mejor definen la obra que tenemos entre manos. El profesor De Carreras hace en ella una radiografía de lo que ha sido y es Cataluña a partir de 1980.

El estilo fresco y dinámico facilita la lectura, no solo por el manejo magistral del lenguaje y los conceptos (jurídicos en muchos casos) sino por el formato: una selección, ordenada cronológicamente, de sus colaboraciones en prensa (El País y La Vanguardia).

En lo que al contenido afecta, el autor es fiel consigo mismo desde la primera página. Esto le permite dividir el libro en tres partes, al inicio de las cuales hace un breve resumen de lo que nos encontraremos.

A su vez, esos tres grandes capítulos están intrínsecamente unidos por varios temas que hacen las veces de nexo. El primero y principal, las ambiciones, nada ocultas, de Jordi Pujol cuando accede a la Generalitat en 1980. Construir un país al margen de España era su objetivo.

En consecuencia, como Francesc de Carreras argumenta (y lamenta) la situación que actualmente se vive en Cataluña, no es ni casual, ni puntual, ni coyuntural. Todo estaba perfectamente calculado en la mente del expresidente, aunque para llevarlo a la práctica contó con algunos aliados (desde el acomplejamiento del PSC, hasta el monopolio absoluto de los medios de comunicación los cuales transmitían un “pensamiento único” y quien no comulgaba con el mismo, como el autor, era calificado de traidor, pasando por el menosprecio del castellano como lengua).

De Carreras persigue que el lector extraiga como conclusión que existe una Cataluña real y otra oficial (la vinculada al nacionalismo). Lo consigue. Al respecto, el ejemplo más sobresaliente es la propuesta de reforma del Estatut (y nos recuerda que ahí el PSC quiso ser más nacionalista que CIU), hacia la cual la sociedad catalana mostró la mayor de las indiferencias, pero que sirvió, una vez “recortado” por el Tribunal Constitucional, para acentuar otra de las grandes características de la Cataluña oficial: el victimismo. En tal rasgo se detiene el autor varias veces a lo largo del libro y nos explica que se aprecia en diferentes lemas y maneras de pensar (“España nos roba” o culpar a Madrid de los problemas por los que atraviesa Cataluña).

Con todo ello, el lector comprobará como los políticos que han acaparado el protagonismo en Cataluña en lo últimos años, aparecen descritos a lo largo de las casi 300 páginas, al igual que las diferentes formaciones políticas, deteniéndose en CIU y el PSC, pero recalcando que algunas como ERC han sido claves a la hora de radicalizar el contexto y a sus teóricos socios de Gobierno (caso de los dos tripartitos o en la actualidad con el que preside Artur Mas). Tampoco evita De Carreras repartir elogios hacia personalidades con las que ideológicamente está distanciado (Tarradellas, Piqué o Vidal-Quadras).

Finalmente, tienen cabida los obligatorios reproches a los dos grandes partidos de ámbito nacional, PP y PSOE. Ambos dejaron hacer a la convergencia de Pujol y los dos, ante la actual acometida secesionista, no han sabido dar una respuesta eficaz. Los populares porque piensan que “el problema catalán” se solucionará con el tiempo, por lo que la receta consistiría en “esperar”. Los socialistas porque se empeñan en reformar el estado de las autonomías, hecho que, advierte De Carreras, jamás contentará al nacionalismo.

En definitiva, una obra fundamental para entender lo que actualmente sucede en Cataluña. Quien quiera hablar con criterio sobre nacionalismo, soberanía o independencia, deberá leerla. No le defraudará.