Los Lunes de El Imparcial

Yasmina Reza: Felices los felices

NOVELA

Domingo 14 de septiembre de 2014

Traducción de Javier Albiñana. Anagrama. Barcelona, 2014. 192 páginas. 14,90 €. Libro electrónico: 11,99 €


Por Adrián Sanmartín




Cuando Yasmina Reza estaba estudiando Sociología y Teatro en la Universidad de Nanterre comenzó una incipiente carrera como actriz que, sin embargo, abandonó pronto. No obstante, no dejó el mundo del teatro, optando por situarse detrás de las bambalinas para convertirse en dramaturga de éxito. Ya con su primera pieza, Conversaciones tras un entierro, se alzó con el prestigioso Premio Molière, y con la tercera, Arte, pasó a ser la autora teatral de hoy más representada, y cosechó un enorme éxito allí donde esta obra subió a escena. Incluido nuestro país, en el que la estrenó y dirigió Josep Maria Flotats y, luego, Ricardo Darín trajo a España el montaje argentino de Arte.

Después de Arte, la escritora francesa, de padre ruso y madre húngara de ascendencia judía, siguió escribiendo teatro y volvió a obtener una considerable acogida con Un dios salvaje, sobre todo después de que Roman Polanski la llevara al cine. Paralelamente, además de conseguir gran atención mediática por su ensayo-crónica El alba la tarde o la noche, retrato del expresidente galo Nicolas Sarkozy y acida reflexión sobre la naturaleza del poder, ha desarrollado una obra en el campo narrativo, que, tras dar a la imprenta Hammerklavier, colección de textos breves de carácter autobiográfico, tuvo su pistoletazo de salida con Una desolación, duro monólogo de un padre dirigido a su hijo -que quizá puede verse como una réplica a la célebre Carta al padre kafkiana-, de título premonitorio.

Porque precisamente la desolación está muy presente en el universo de Yasmina Reza, aunque habitualmente servida con una mordiente ironía y un punzante humor que son marca de la casa de una escritora que pasa de lo políticamente correcto y de las acusaciones que a veces le han lanzado de misantropía y misoginia. Así, desolación y sarcasmo surcan las páginas de su última novela, que toma su título de una idea de Jorge Luis Borges, que encabeza el libro: “Felices los amados y los amantes y los que pueden / prescindir del amor. / Felices los felices”.

La obra se articula en dieciocho breves capítulos en los que, en primera persona, otros tantos personajes, de los que nos vamos enterando que están interrelacionados, nos cuentan un momento de su vida, en muchos casos aparentemente banal, pero que encierra significativas claves. Como cuando Robert Toscano nos relata, en el capítulo que abre la novela, la compra de fin de semana que realizan su mujer, Odile, y él en un supermercado. En este hecho cotidiano explotan las turbulentas relaciones entre Robert y Odile, que se enzarzan en una absurda discusión en torno a la compra de queso morbier. Tortuosas relaciones que son confirmadas por Odile en un capítulo posterior donde ella toma la palabra: “Todo le irrita. Las opiniones, las cosas, la gente, todo. Ya no hay modo de que salgamos sin que terminemos mal”. O como cuando Vincent Zawada acompaña a su madre a una sesión de radioterapia. O como cuando Pascaline y Lionel Hutner, en apariencia un matrimonio modélico, visitan a su hijo en la clínica de reposo donde está internado, pues su admiración por Céline Dion derivó en creerse que él mismo es la cantante y comportarse como si lo fuera.

En esta brillante novela coral Yasmiza Reza vuelve a dar cuenta de su acre lucidez, alejada de cualquier visión edulcorada. Las relaciones afectivas, especialmente las amorosas, no son un idílico paraje sino un campo de minas: “Conseguir que te entiendan es imposible. No existe modo alguno. Sobre todo en el marco matrimonial, donde todo cobra visos de juicio criminal”, certifica Ernest Blot, una de las voces narradoras. El amor se ha sobrevalorado, pues para Reza, como señala en un reciente entrevista, “amor y felicidad no son nociones colindantes, pese a lo que aseguran los cuentos de hadas”. La cuestión, sin embargo, es que el ser humano se empeña en buscar tanto el amor como la felicidad para encontrarse por lo general, como los personajes de Felices los felices, con decepciones y desdichas. Tanto, nos advierte Yasmina Reza, quienes se implican en el sentimiento amoroso como aquellos que intentan prescindir de él.