"Es la primera especie de un ornitópodo driosaurio hallado en la Península".
Una nueva especie de
dinosaurio, al que han bautizado como Eousdryosaurus nanohallucis, ha sido hallada en
Portugal tras una investigación llevada a cabo por un equipo de la UNED y la Sociedade de História Natural de Torres Vedras.
El equipo, que lleva más de veinte años colaborando, acaba de publicar el descubrimiento en el
último número de la revista Journal of Vertebrate Paleontology. "El conjunto de fósiles se encuentra en buen estado de preservación. Destaca la presencia de
un pie completo que consta de cuatro dedos entre los que se conserva un diminuto pulgar, lo que ha permitido conocer mejor la evolución del grupo", recoge en una nota la
agencia Sinc.
Los ornitópodos, familia a la que pertenece el
Eousdryosaurus, al evolucionar hacia formas derivadas fueron progresivamente perdiendo un dedo del pie: “En el caso de Eousdryosaurus existen tres dedos funcionales y un pulgar diminuto, mostrando un estadio intermedio en la secuencia de transformación hacia la adquisición de pies con tres dedos que es tan característica en ornitópodos derivados”, afirma Francisco Ortega, coautor de la publicación.
El registro de dinosaurios en España y Portugal ha facilitado algo más de una treintena de especies nuevas. Entre ellos, Eousdryosaurus "es la primera especie de un ornitópodo driosaurio hallado en la Península". Tal y como explica Fernando Escaso, también de la
UNED y primer autor de la publicación, “los dinosaurios tienen un fémur muy característico sobre todo por la zona de inserción de la musculatura implicada en la carrera. Eousdryosaurus comparte ese tipo de fémur, que nadie más tiene, con los driosaurios” . A su vez, las características exclusivas del ejemplar descubierto han permitido su diferenciación respecto a otros de la misma familia y por tanto su identificación como nueva especie.
Eousdryosaurus era un enano en tiempo de gigantes, el Jurásico Superior: "El individuo encontrado tenía una longitud de
1,60 metros y una altura cercana al medio metro". Sin embargo, su agilidad probablemente le permitía escapar velozmente de sus depredadores. Se alimentaba de vegetales, como el resto de driosaurios, y se movía sobre sus dos extremidades posteriores.