No han pasado más de tres semanas y la Liga BBVA ya ha creado ilusiones. Sorpresas. Algunos equipos ya sueñan por competir con los más grandes. Antes de entrar en la disputa de la cuarta jornada, podemos sacar una enseñanza de esta Liga española. La clasificación de la tabla nos dice que el Valencia y el Sevilla, dos equipos que quieren estar entre los grandes, van en segunda y tercera posición respectivamente. Ojalá que esta temporada Valencia y Sevilla aguanten en las primeras posiciones e incluso, por qué no, disputen el título de Liga. Cuantos más equipos se disputen la competición doméstica, mejor para los intereses del fútbol español. Eso significará que la Liga española es más competitiva que otras ligas europeas de máximo nivel.
Muchos aficionados se preguntan, en efecto, si equipos como el Valencia y Sevilla, con presupuestos inferiores al de los grandes, podrán aguantar en las primeras posiciones. Por el momento, y hagamos votos para que sigan así, ambos clubes lo están consiguiendo con plantillas interesantes, pero muy por debajo de las de Real Madrid y Barcelona. Creo que la ilusión de Valencia y Sevilla por competir y luchar por el triunfo nace de la actitud y voluntad de sus dos entrenadores. Unai Emery, entrenador del Sevilla, sabe lo que quiere y, tras conseguir la UEFA Europa League la temporada pasada con el equipo sevillano, quiere lograr algo grande en la Liga. El preparador vasco, junto a su genial pizarra, se ha reinventado esta temporada. La salida de Rakitic, el cerebro del equipo de Nervión estas últimas temporadas, no le ha afectado al equipo de Emery. El Sevilla ha fichado a grandes promesas como los ex barcelonistas Denis Suárez y Deulofeu. La falta de grandes estrellas ha hecho que el míster del equipo apueste esta temporada por un juego basado en el músculo, la intensidad y, a veces, la agresividad. Parece que esa táctica le está funcionado, porque hasta el momento están en las primeras posiciones de la clasificación con dos victorias y un empate. Este Sevilla puede ganar y competir con Real Madrid, Barcelona y Atlético de Madrid.
El nuevo Valencia del preparador portugués Nuno Espirito Santo está asombrando en estas primeras tres jornadas. El Valencia y su afición están irreconocibles. El espíritu de un grande Espirito Santo ha calado en la ciudad del Turia. Por su parte el técnico de Santo Tomé y Príncipe, Nuno Espirito Santo, ha interiorizado, ha hecho suyo, el principal deseo de los aficionados "Ches". El entrenador portugués ha sido capaz de ganarse a una de las aficiones más exigentes del fútbol español. Nuno Espirito Santo no tiene apenas palmarés que exhibir, pero tiene carácter y ganas de triunfar. Después de realizar una gran criba con jugadores que no han demostrado nada estos últimos años, como Jonas, Hélder Postiga, Ricardo Costa, Guardado y Guaita, Nuno ha apostado por jugadores con una gran proyección como Rodrigo Moreno, Andre Gómes y Paco Alcácer. Pero este nuevo Valencia no es sólo ilusión y ganas de triunfar. El nuevo propietario del equipo “Che”, Peter Lim, ha fichado a uno de los grandes delanteros de Europa, el vallecano Negredo, para que pueda aportar su experiencia al frente de la nave valenciana. El entrenador portugués del Valencia va a competir con gran eficacia basando su juego en la estrategia del contragolpe.
Valencia y Sevilla se han convertido en dos duros adversarios en esta liga. Es de festejar la aparición de estos dos nuevos invitados en la lucha por la liga. Aunque la Liga sólo lleve tres jornadas disputadas y sea precipitado establecer conclusiones, es claro que estos dos equipos han empezado a ilusionar a sus parroquias y, sobre todo, a observadores que gustan de la pasión del fútbol. Bravo por ellos porque las aficiones de Nervión y de Mestalla se lo merecen.