Economía

El petróleo escocés, insuficiente para el ‘sí’ a la independencia

EFE/Robert Perry
Daniel Villagrasa | Sábado 20 de septiembre de 2014
Las razones económicas que han pesado en el 'no'. Por D. Villagrasa

El debate sobre la independencia de Escocia del Reino Unido ha estado marcado por el petróleo del Mar del Norte, que es uno de los principales motores de la economía escocesa. La campaña separatista ha insistido en un país bañado en ‘oro negro’, que hubiera podido dejar atrás la austeridad gracias a los ingresos fiscales a la industria petrolera.

Sin embargo, a pesar de que el país tiene un 60% de las reservas de crudo de la Unión Europea, la campaña unionista ha insistido en la larga decadencia que viene soportando la industria energética escocesa, y en que se trata de un recurso perecedero.

Los argumentos económicos han pesado, de hecho, más en el ‘no’ que en el ‘sí’, sobre todo a partir del desplome de la libra esterlina tras una encuesta que cuestionaba la victoria del ‘no’.

Alex Salmond preveía unos ingresos fiscales de unos 71.250 millones de euros por los impuestos en 2018, de los que una décima parte irían a parar a un fondo soberano a imagen y semejanza de los que regentan los países escandinavos.

En este contexto, la petrolera BP se unió a otras empresas escocesas dispuestas a trasladarse a Londres en caso de que se consumara la ruptura con el Reino Unido.

Además, durante los últimos años, la industria petrolera escocesa ha vivido una larga decadencia motivada, según apunta The Economist, a la subida de los impuestos –desde el 75% al 81% para los nuevos campos petrolíferos, y del 50 al 62% en los ya asentados, de manera que el crudo escocés perdió competitividad. De esta manera, la producción escocesa se ha hundido un 18% desde 1999.

No se sabe cuánto petróleo queda en aguas escocesas, donde ya se han extraído unos 40.000 millones de barriles, y se calcula que quedan unos 24.000 millones más.

De esta manera, uno de los principales argumentos para la independencia, la explotación del petróleo, se volvía en contra de los separatistas, y se unía a otros argumentos que afectan al bolsillo de la ciudadanía, como la salida de la Unión Europea, y la inestabilidad monetaria como consecuencia de la salida del dominio del Bank of England y de la libra esterlina.