El Mundo afirma que “La Audiencia se centra en el suegro de Jordi Pujol Ferrusola”, y explica que “el hijo del ex ‘president’ no supo justificar por qué su pariente pidió una comisión del 3% tras mediar un ‘pelotazo’ urbanístico”. En la fotografía, Mas levanta la ‘llama del Canigó’, símbolo de la identidad catalana”, y asegura que Mas se sitúa “por encima de la Ley”. En la misma información, el ministro de Asuntos Exteriores rebaja el tono: “No será necesario aplicar el art. 155. La Generalitat no va a infringir la Ley”. Debajo puede leerse que “La Constitución sale de los libros de texto del País Vasco”, ya que la Consejería de Educación “elimina todas las referencias a la Carta Magna en las aulas en contra de lo que ordena la Lomce”. Además, “Los antiabortistas exigen a Rajoy que apruebe la ley de Gallardón”.
Para El Mundo, la Ley de Consultas es “una absurda triquiñuela de Mas que no evitará la respuesta del Estado”. Expone en su editorial principal: “Tratar de legitimarse es un auténtico disparate que sólo prueba la voluntad de Artur Mas de situarse fuera de la ley. Al Gobierno le toca ahora ser firme, sin escatimar esfuerzos para alcanzar una solución política. En este sentido, hay que celebrar la posición del ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, que en la entrevista que hoy publicamos asegura que, si Artur Mas infringe la ley, la respuesta del Ejecutivo será ‘prudente y proporcional’. El Estado debe esforzarse para que prevalezca el seny al que ha renunciado irresponsablemente el presidente de la Generalitat”.
La Razón abre con que “Mas convocará la consulta del 9-N la semana que comparece Pujol”, y dice que “el president asegura que actuará ‘con astucia’ para poder votar sin ‘saltarse los marcos legales’”, mientras que el Constitucional se reúne del martes al jueves y no hará pleno extraordinario si Mas convoca el viernes. La fotografía es para la manifestación por el “Derecho a vivir”, con el siguiente titular: “El TC falló en 16 meses el primer recurso al aborto y lleva más de cuatro años sin resolver la ley Aído”. Otras informaciones: “El hospital Carlos III no será desalojado por la llegada de García Viejo”, infectado por ébola. Más allá de los Pirineos, “Sarkozy vuelve porque asegura no tener ‘elección’ ante la deriva de Francia”.
Martín Prieto escribe sobre la suspensión (no se sabe bien si momentánea o definitiva) de la reforma del aborto: “No se legisla a gusto de todos y menos cuando se rozan las conciencias. (…) Nuestro socialismo ya lleva dos leyes troncales y no tolera que la mayoría absoluta mueva una coma. Apoyados en el feminismo más radical esgrimen la libertad de las mujeres y su derecho a decidir, con lo que podríamos abocar al esperpento de un censo femenino que votara sobre las afecciones de su género. El aborto es un doloroso tabú para la derecha y un coto privado de caza para la izquierda”.
El País lleva a su portada que “Sánchez propone un nuevo pacto constitucional votado por todos”, y que líder socialista “plantea negociaciones para responder al problema de Cataluña y, al mismo tiempo, renovar el modelo democrático”. En la fotografía, “una movilización mundial para salvar la Tierra”, que ha tenido lugar en diferentes ciudades con Nueva York como epicentro. Otras informaciones de portada: “Madrid cerrará la mayor parte del centro a los coches a partir de enero”; “Guindos admite que está en riesgo la recuperación de la economía”; y “Sarkozy se ofrece para frenar el auge de Le Pen en Prancia”. Además, un reportaje que se pregunta “¿Quiere usted comprar un típico pueblo español?”, y explica que “los extranjeros se interesan por el centenar de aldeas vacías a la venta”.
En contraportada, Almudena Grandes dice no terminar de alegrarse de la retirada momentánea de la nueva ley del aborto: “Debería asumir el cambio de postura del Gobierno sobre la ley del aborto como una victoria personal y colectiva, pero no es así. (…) Ha renunciado por miedo, porque es un Gobierno cobarde que elude los conflictos en lugar de afrontarlos y ni siquiera tiene la decencia de informar de sus cambios de criterio. (…) Que los inconmovibles principios éticos de los que a este Gobierno le gusta tanto alardear resulten al cabo tan flexibles como un chicle, tan efímeros como una nube de verano, no sólo no me consuela, sino que me indigna todavía más”.
En páginas de Opinión, Pedro Sánchez, como ya se anuncia en portada, propone un “nuevo pacto” para una reforma Constitucional que, a su juicio, entre otros, “resolvería el encaje de Cataluña” en España: “En unas semanas, Mariano Rajoy habrá demostrado que el Estado no admite desafíos. Bien. Ahora debe demostrar que es capaz de trabajar por el futuro y no solo por su mantenimiento. El Partido Socialista está convencido de que no podemos esperar más, de que no podemos seguir quietos. Y en el diseño y la construcción de ese futuro estaremos, de nuevo, comprometidos. Y daremos pasos para facilitarlo y hacer posible un nuevo pacto, un nuevo acuerdo de convivencia. Y este sí será sometido a refrendo de todos los ciudadanos”.
ABC lleva como información principal que “Un ex guardia civil ocultó la fortuna del clan Pujol en paraísos fiscales”, y que el agente, apodado ‘Pep’, “trabajó en la aduana de Andorra y maneja una sociedad pantalla en Israel”. Debajo puede leerse que “Mas se toma su tiempo”, ya que, afirma el diario, “el presidente catalán evita la aprobación urgente del decreto para convocar la consulta ilegal y mantiene la incógnita de qué día lo hará”. El diario también informa de que “Miles de familias exigen al PP que cumpla su programa contra el aborto” en manifestaciones en 65 ciudades española.
Esperanza Aguirre analiza el fenómeno Podemos en su tribuna de este lunes en ABC. Lejos de verlo como amenaza, ve en el partido de Pablo Iglesias un acicate ante el que “hay que reaccionar sin dilaciones y sin contemplaciones”. Sostiene: “La responsabilidad de la tarea regenerativa no incumbe solo a los políticos de la izquierda, que parece que, hoy por hoy, son los más amenazados por el movimiento. Nos incumbe a todos. Porque, no se engañe nadie, Podemos y sus propuestas pretenden dinamitar el régimen de libertades que nos hemos dado. Y sería imperdonable que este movimiento siguiera creciendo por nuestros errores y nuestra falta de sentido de la responsabilidad”.