Si hacemos un repaso por los principales medios de comunicación españoles, veremos que, en la mayoría, la gastronomía ya tiene sección propia, donde no faltan referencias de actualidad, interesantes reportajes sobre productos, restaurantes o las tendencias hacia las que apunta la cocina y sus cocineros.
Y digo ya, porque hace años la gastronomía siempre aparecía vinculada a la crítica, al apartado de ocio y a las recetas (bien en televisión o bien en los coleccionables de las revistas de estilo de vida), que mostraban una cara de la cocina muy diferente a la que podemos tener acceso hoy.
En aquel momento (hace 16 años) y casi como un experimento apareció Canal Cocina, un canal temático que dedicaba toda su programación a la gastronomía, en un contexto que iba mucho más allá de las recetas o la crítica: todos sus programas iban encaminados a la difusión de conocimiento y a fomentar el interés por la gastronomía, algo que llevó al canal a ganar notoriedad poco a poco por la calidad de los contenidos que ofrecía entonces y ahora.
Por ello, la Academia Internacional de Gastronomía (AIG), de la que soy Presidente de Honor, concedió el Premio Multimedia 2013 a Canal Cocina, siendo este un premio que se otorga desde hace tres años a aquellos medios de comunicación que trabajan para defender y difundir la cultura gastronómica.
A lo largo de sus 16 años de emisión, Canal Cocina ha sabido explicar muy bien el mundo de la gastronomía, el mundo de la creatividad, el mundo de la libertad, y además es muy entretenido.
Y esa es la clave de su éxito. Cuando la cocina se presenta en unos formatos tan bien hechos, con gran belleza plástica, y con grandes profesionales detrás que creen en lo que hacen, cumple una función de salud social extraordinariamente importante.