Confidencial

El guirigay de PSC y PSOE

Martes 23 de septiembre de 2014

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, gobierna un barco de rumbo incierto en el que no todos parecen querer remar en la misma dirección. Lo que ha pasado este lunes en Cataluña, donde los ayuntamientos de los 946 municipios catalanes han votado sobre el derecho a decidir y la consulta ilegal del 9-N, pone de manifiesto la ausencia de una hoja de ruta única en el seno de los socialistas: algunos miembros del PSC votaron a favor; otros, en contra; unos cuantos, se abstuvieron; muchos, se ausentaron de las votaciones para no tener que posicionarse; e incluso los hubo que presentaron sus propias mociones a favor de una consulta legal y pactada con el Gobierno. O lo que es lo mismo, cada uno hizo lo que quiso.

Un ejemplo, el más significativo: en Barcelona, de los 12 ediles sólo 3 de ellos votaron en contra porque los otros 9 decidieron ausentarse de la votación.

Le va a resultar difícil a Sánchez mantener un discurso nacional cuando los miembros del PSC ni siquiera se ponen de acuerdo en un asunto tan delicado y tan importante para el conjunto del país como el catalán. Sólo un día antes, el domingo, Sánchez aseguraba en la 25 edición de la Fiesta de la Rosa que organiza el PSC del Baix Llobregat en la Pineda de Gavà (Barcelona), que los socialistas están «orgullosos de los socialistas catalanes porque en un momento de choque de trenes son los únicos que han levantado la bandera de la concordia y el acuerdo» y aseguró que «no os vamos a fallar (al PSC) en la defensa de la unión de España y de su diversidad». Igual no previó la posibilidad de que fuera el PSC el que fallara al PSOE. O puede que lo supiera y aún así decidiera seguir adelante con su discurso como si nada. Y cualquiera de las dos opciones son malas…