Sigue siendo considerado un galán a pesar de que ya no cumple 25…A mi edad ya no tengo que aguantar determinadas cosas, ni sobre mi trabajo ni sobre mi físico. La gente comete errores. Pensar que soy sexy y que se desmayan por mí ¡es de locos! No me veo reflejado en esas apreciaciones, ni tampoco invierto mucho tiempo reflexionando en si es cierto o no. Me divierte que digan eso, pero no me lo tomo como algo personal..
Sobre los temas personales, dicen que prefiere pasar de puntillas…Mi trabajo es contar historias y no exponer la mía propia a la curiosidad del público. Creo que hay que mantener un poco de misterio con respecto a la vida privada. El público tiene que creerse lo que cuentas en la pantalla y es importante guardar el misterio para no devaluar tu faceta profesional.
¿Hay algo que no quiere que sepamos de usted?No hay nada que pueda sorprender de mi vida. No tengo grandes secretos, ni llevo una vida paralela. Lo que ocurre con mi profesión es que me obliga a vivir en una pecera, de cara a todo el mundo. Eso hace que no puedas esconder nada..
¿Ese es su mayor desafío?Mi único desafío es intentar hacer siempre el mejor trabajo posible, tenga entre manos lo que tenga. Mi ambición no es hacer un papel concreto, ni aspiro a ganar un premio en particular. Lo único que yo quiero es, simplemente, hacer un buen trabajo.
Un reto realmente intenso...La verdad es que sí. Yo no busco experiencias excitantes, ni intento huir de nada. Tenga en cuenta que soy padre, tengo un hijo pequeño (se refiere al pequeño adoptado por Calista Flockhart) al que tengo la responsabilidad de cuidar, criar, educar... ¡esa sí es una experiencia excitante! Disfruto haciendo las funciones de padre.
¿Es faceta le ha hecho descubrir cosas de usted que antes no conocía?No puedo negar la evidencia. Tengo una cierta edad y eso me ha permitido conocerme bastante bien… pero la vida te va dando sorpresas a lo largo de los años. Sé a qué se refiere al hacerme esta pregunta. La edad me ha hecho más estable y me ha tensado el músculo de la responsabilidad. Y también me ha permitido disfrutar del enorme placer que da el paladear la libertad y la independencia. En cierta medida, sí he descubierto facetas de mi personalidad que no estaban desarrolladas.
¿Cómo se ve ahora mismo?No hago un esfuerzo especial por verme desde fuera y sacar consecuencias… No soy de ese tipo de personas. Me cuesta muchísimo describirme e, incluso, explicar lo que veo. Sólo sé que soy un gran trabajador y que llevo una vida familiar plena. No soy nada ególatra, ni me miro el ombligo todos los días. Actúo como soy…¡y ya está!
¿Los años le han dado “otro poso”?
Sé perfectamente lo que la gente piensa de mí. No soy conocido por ser extrovertido precisamente, pero te digo una cosa: no soy nada ególatra, ni vivo absorbido por mí mismo, ni me miro el ombligo todos los días. No me observo ni me dedico a sacar conclusiones de lo que significa hoy ser un hombre, o de lo que se entiende por ser un hombre. ¡Actúo como soy y ya está!
¿Le preocupa que los años vayan dejando huella?
La vejez todavía no se ha convertido en un problema. No me preocupa nada. Creo que todavía estoy preparado para hacer distintos personajes en próximas películas. Las de acción son las que más me gustan. Me moría por volver a ser Indiana Jones… ¡y eso que ya soy un sesentón!
Supongamos que un día está solo en su casa, viendo la televisión, y ponen una película de Harrison Ford... ¿qué haría?La apago, no me interesa para nada. Las películas que están terminadas son el pasado, ya son historia para mí y no me interesa mi propia historia. Eso no quiere decir que no esté contento con lo que he hecho, pero una vez terminado un trabajo ¡me olvido de él!
A eso se le llama empezar de nuevo...En cierta medida sí. Los actores empezamos todos los días, aunque tengamos prestigio y reconocimiento. Somos un poco como vosotros los periodistas. Todos cotizamos en función de lo que vale nuestro último trabajo. Esa es la única verdad de esta profesión.
Pues su precio es bien alto. Este Indiana Jones viene dispuesto a quedarse en la historia de las recaudaciones...Sería la muestra de que lo hemos hecho bien y que ha merecido la pena apostar por esta nueva entrega. Si triunfamos, ahí tienes la prueba de que la edad es una mera anécdota. A pesar de mis 65 años he podido asumir escenas de riesgo sin especialistas que me doblaran en ellas…