La Agencia Central de Inteligencia estadounidense, mundialmente conocida como CIA, hace gala de ser una de los servicios de espionaje más poderosos y herméticos del mundo. En sus archivos secretos aguardan a ser desclasificados algunos de los pasajes más relevantes de la historia del mundo.
Desde la información clasificada de las investigaciones del asesinato del presidente Kennedy o los atentados del 11-S pasando por las indagaciones acerca de posibles contactos con alienígenas, los entresijos de la operación que capturó y eliminó a Osama bin Laden y miles de casos más.
Sin embargo, la CIA guarda entre sus archivos verdaderos monstruos, criaturas abominables que parecen sacadas de las más terribles pesadillas de cualquier infante. Y no es una metáfora, ha leído bien: monstruos. La Agencia investigó en los años 80 a sus propias criaturas errantes en el más absoluto secretismo.
Recientemente, el servicio de inteligencia desclasificó un manual, entre otros 200 documentos confidenciales, en el que dos de sus agentes, que por normas de la case permanecen en el más absoluto anonimato, describen los clichés más utilizados entre el personal de la CIA, pero dándoles forma de monstruo. Con este método, los dos autores querían plasmar la tediosa y enrevesada burocracia a la que tenían que hacer frente día a día sus colegas, muy lejos de la popular imagen de acción y tiros que tenemos el común de los mortales sobre su trabajo.
De este modo, estos dos agentes crearon criaturas que ejemplificaran hasta quince términos tan utilizados como vagos en su interpretación. A saber: Alternativas viables, crisis creciente, parámetros, tensión elevada, situación desesperada, implicaciones a largo plazo, evidencia disponible, futuro predecible, casi inevitable, sin posibilidad de éxito, apuros económicos, a grandes trazos, efecto neto y mayoría aplastante.
Un estegosaurio con alas de mariposa, un oso hormiguero de dos cabezas y un único torso o un dragon-unicornio emplumado sin patas. Así vieron los dos imaginativos autores cómo sería la monstruosa fauna que habitada entre los archivos y la burocracia de la CIA, toda una guía que recoge con un cierto humor la maraña de información con la que trabajan este tipo de organismos secretos.