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David Ortega: "Veo a Rosa Díez mucho más sólida que a Rivera"

"PARA LAS URNAS LA ALIANZA ES BUENA, PERO LUEGO HAY QUE CONVIVIR"

María Cano | Domingo 05 de octubre de 2014
EL IMPARCIAL entrevista al portavoz de UPyD en el Ayuntamiento de Madrid. Por María Cano

Como aspirante a la alcaldía de Madrid, ¿qué supondría que UPyD ganara las elecciones en la capital?

Es una de las plazas fuertes del PP. La Comunidad depende del Ayuntamiento porque supone más del 50 por ciento de la Comunidad. Si pierdes el Ayuntamiento, pierdes la Comunidad y esa es la clave.

UPyD ha entrado fuerte en el Ayuntamiento de Madrid, ha roto el control absoluto que el PP tiene. Desde 1991 hasta 2011, el PP controló el Ayuntamiento de Madrid con una oposición adormecida. En 2011 entramos nosotros, que hemos hecho una oposición muy dura hablando de cosas de las que hasta ahora no se hablaba, como los cargos a dedo de familiares y amigos con nombres y apellidos, que en todos estos años ha supuesto dos o tres millones de euros, o el aumento en un 70% de los sueldos de los cargos directivos de la Empresa Municipal de Transportes cuando la deuda se ha disparado y no se puede gestionar esta empresa.

Lo que pedimos es que se rindan cuentas de la gestión del dinero público. Madrid es la capital más endeudada de toda Europa, 7.000 millones de euros con unos sobrecostes astronómicos en proyectos como el Mercado de Barceló, la M-30, que empezó con un presupuesto de 1.700 euros y acabó costando 4.000 euros, la propia gestión de la Calle 30, o las sentencias condenatorias contra el Ayuntamiento de Madrid por su mala gestión, que también cuestan dinero.

Lo estamos denunciando y pedimos rigor, seriedad, fuera amiguismos, fuera clientelismos, control de los gastos, transparencia, acceso a la información, gestiones controladas e inversiones viables. Queremos que se tenga respeto y sensibilidad por cada euro de los madrileños. Por eso renunciamos a los coches oficiales.

El Ayuntamiento de Madrid es muy importante porque tiene un presupuesto de 5.000 millones de euros y hay unos intereses muy fuertes alrededor, entre ellos de empresarios de primera, y a algunos de esos les he dicho que no. Y soy el único. Pero ese es el peligro de UPyD, porque al no deberle nada a nadie puedes decir lo que quieras. Somos los únicos, por ejemplo, que votamos en contra de la ampliación del Bernabéu, que consistía en darle un trozo de la Castellana a Florentino mucho más barato. Y sólo la UE y UPyD lo han denunciado.

En las primarias se va a encontrar con más de un rival, ¿tiene alguna idea de cuántos pueden ser y de quiénes son?

Las primarias en el PSOE están encorsetadas y aquí tienen que ser libres y abiertas, sin avales y sin familias, porque si no, te sale un PP bis o un PSOE bis. Si eres afiliado puedes ser candidato al Ayuntamiento de Madrid o a lo que consideres y, por lo tanto, se pueden presentar ninguno, tres o treinta a las primarias. Al Parlamento Europeo se presentaron 40 y creo que a las primarias se presentarán algunos seguro, no creo que vaya solo, y los 1.000 afiliados que hay en Madrid votarán.

UPyD acaba de cumplir siete años y creemos que una de las claves de la vida política española es cómo se estructuran los partidos, porque los tradicionales lo controlaban todo: las cajas de ahorro, la Justicia, tenían unas relaciones muy intensas con importantes empresas de este país… Nosotros proponemos que el partido sea un instrumento y que la gente no venga a vivir del partido, porque tiene un carácter instrumental al servicio del ciudadano.

UPyD y Ciudadanos negocian una posible alianza tras el rechazo inicial de Rosa Díez. ¿Cree que saldrá adelante?

Hay argumentos a favor y en contra. Quizás a corto plazo hay muchos a favor y quizás a largo plazo puede haber más en contra. Estamos estudiándolo pero no sabemos lo que va a pasar, estamos en una fase de negociación.

Para las urnas es bueno pero luego hay que convivir y mirar tu proyecto y ver con qué personas vas de la mano.

¿Podría haber un conflicto de líderes si hay alianza?

A mi me parece más sólida Rosa Díez que Albert Rivera y la vida lo ha demostrado. Eso sí, Rivera ha gestionado muy bien la comunicación.

¿Teme UPyD el impulso de Podemos?

Podemos tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Me parece bueno que la gente se comprometa y que nazcan nuevas alternativas políticas. Hay cuestiones que ellos defienden que nosotros defendemos desde hace tiempo, como la regeneración democrática, acabar con el bipartidismo, un control mucho más rígido y exigente de las entidades financieras (nosotros hemos puesto una querella a Bankia), modificar el sistema electoral para hacerlo más igualitario… En esos puntos coincidimos y en otros discrepamos y no tenemos nada que ver.

Somos profundamente institucionales, hay que defender las instituciones y pensamos que los regímenes asamblearios tienen poco recorrido, por no decir ninguno. Los antisistema no aportan nada ni son solución de nada. Somos reformistas, no rupturistas. Además, parece ser que tienen ciertas conexiones con regímenes bolivarianos y, si eso es así, nosotros estamos en las antípodas.

Todo apunta a que asistimos a un cambio de ciclo. ¿Cree que la clase política en España está preparada para asumir este cambio y adaptarse a él?

Hay una volatilidad muy fuerte y el sistema electoral español suele ser bastante. La tendencia es que el bipartidismo se cae: han pasado del 80% a menos del 50%, y el sistema de partidos se ha fragmentado.

Es más fácil gobernar con menos que con muchos y creo que va a haber una política de acuerdos, de consensos, pero deben ser claros, transparentes y cumplirse. UPyD está tratando de hacer pedagogía democrática y España no tiene mucho recorrido histórico en esto. Tiene que haber un compromiso público y que los ciudadanos tengan esa cultura democrática que lo exija, que no voten corrupción, que no se tome el pelo a los ciudadanos.

Vivimos un tiempo complicado y algo está cayéndose pero algo fuerte no acaba de nacer y los cambios no son siempre a mejor, podemos ir a peor. Ahora mismo, la vida pública española necesita generosidad, inteligencia y valor y hay que evitar los antónimos: el egoísmo, la estupidez y la cobardía. Hay que comprometerse, ser muy formado y preparado, transmitir honestidad y, sobre todo, decir la verdad.

La crisis de España es una crisis cultural y los dos últimos siglos de historia políticaen nuestro país han sido un desastre. Al pueblo español le falta cultura cívica y democrática y eso se llama cultura educativa, porque el problema de fondo de este país es la educación. Mientras en ese tema no avancemos de verdad, la democracia española tiene un problema de fondo estructural, porque la vida política la crean los españoles.

Si tenemos la corrupción que tenemos es porque, en alguna medida, somos todos responsables. Quien la hace, quien la tolera e, incluso, quien vota corrupción.

Los grandes países del planeta son los que más invierten en educación.

Las desavenencias entre el eurodiputado de UPyD Francisco Sosa Wagner y el partido son públicas y notorias. ¿Van a tomar algún tipo de medida?

Ha habido discrepancias en el partido y eso es legítimo, demuestra que hay pluralidad y que es un partido serio. Sosa Wagner es eurodiputado de UPyD y lo va a seguir siendo.

¿Le parece bien el plan de Ana Botella de cerrar a la circulación de Turismos en centro de Madrid?

Si queremos menos contaminación, tenemos que usar menos el coche y hay que hacerlo desde el punto de vista menos perjudicial para la gente que tiene problemas de movilidad, como por ejemplo los que viven en los PAUs. O cogen el coche o usan el transporte público y para eso hay que mejorarlo logrando una buena gestión de la Empresa Municipal de Transportes (EMT), que tampoco se está haciendo. Una empresa que funcionaba bien nos la hemos cargado en tres o cuatro años por elegir a personas en puestos importantes que no están preparadas, y eso está generando problemas muy serios. Ese es también el problema de 23 años de mayoría absoluta del PP, y afecta a la vida diaria.

Lo que hemos propuesto es hablar porque se está produciendo un evidente conflicto de intereses: los comerciantes están en contra, los ecologistas y ciudadanos, a favor, y la UE nos está sancionando porque no cumplimos una normativa concreta sobre emisiones de CO2.

Hay que mejorar el transporte público, apostar por los parkings disuasorios y fomentar el uso de la bici.

¿Cree que el Ayuntamiento está gestionando de forma correcta el problema de la caída de árboles?

La respuesta del Gobierno, del PP, no ha sido seria ni respetuosa. Me parece una tomadura de pelo que digan que van a crear una comisión de expertos y estemos a la espera. Tenemos una Dirección General compuesta por funcionarios que se encarga de esto. Yo cogería a mis técnicos, a gente que lleva 15, 20 o 30 años en el Ayuntamiento, y les preguntaría qué está pasando.

En cuanto a las soluciones, imagino que serán diversas porque por lo que se sabe los motivos son distintos pero una cosa es clara: aquí no se puede ahorrar dinero. Soy más de funcionarios públicos que de contratas, eso sí, porque prefiero encargar su cuidado a gente que conozca bien estos árboles. Tiene que haber una continuidad porque la seguridad es una prioridad.

Madrid está muy sucia. ¿Cree que el Ayuntamiento es el responsable?

Todo deriva de lo mismo. El Ayuntamiento se gasta mucho dinero en cosas superficiales y absurdas y luego es cicatero en lo esencial. La ciudad está muy sucia por una cuestión económica, porque se ha decidido ahorrar.

En Madrid no hay equipo. El equipo era Alberto (Ruiz Gallardón) y tenía a Juan Bravo, a Pedro Calvo, a Miguel Ángel Villanueva y a Manuel Cobo. Yo discrepo de su programa político pero era de los que más controlaban a nivel político. Ana Botella está bastante sola. La clave es cambiar la propia estructura del Ayuntamiento.

Después de 23 años de mayoría absoluta del PP, toda la vida de la ciudad (limpieza, árboles, agua, servicios sociales, mayores), funciona gracias a que lata o no el Ayuntamiento y ahora mismo no tiene latido, sus 29.000 trabajadores están totalmente desincentivados y hace falta un equipo fuerte, una hoja de ruta clara y una gestión muy austera y sensata del dinero público, con el que se ha sido muy frívolo. Y si eso empieza a funcionar bien, en la vida de la ciudad se va a empezar a notar.

¿Qué le diría a los lectores madrileños de El Imparcial para ganarse su voto?

Que tengo vocación de cambiar las cosas. Creo que es difícil, pero me he formado mucho y he entrado en política a los 45 años después de trabajar mucho fuera de ese mundo. Y entro en política porque no tengo fuerza moral para estar diciendo a mis alumnos lo que tienen que hacer para cambiar las cosas sin hacer nada yo. Me gusta España y quiero participar en cómo va esto. Por eso me metí en UPyD y estoy convencido de que este partido puede ayudar a cambiar las cosas.

Lo que tienes que demostrar es que eres distinto. Y serlo de verdad.