Expertos en medicina tropical y virología están convencidos de que no habrá un brote epidémico de ébola en nuestro país. "Si las cosas se hacen como se deben hacer, incluso con algunos fallos, en un país como España no se va a dar un brote epidémico de ébola".
El contagio de una auxiliar de enfermería infectada por el virus del ébola en España -el primero registrado fuera de África- ha generado alarma social, sin embargo, expertos en medicina tropical y virología están convencidos de que no habrá un brote epidémico de ébola en nuestro país. "Si las cosas se hacen como se deben hacer, incluso con algunos fallos, en un país como España no se va a dar un brote epidémico de ébola", ha dicho a Efe Mar Faraco, vocal de la Sociedad Española de Medicina Tropical y Salud Internacional (SEMTSI).
"Puede que por el camino haya algunos infectados aunque es difícil prever cuántos, porque depende mucho de lo que haya hecho esta afectada y de los contactos que haya tenido, pero yo creo que esto será como lo que ocurrió en Senegal (hubo un caso) o en Nigeria, donde se han registrado casos pero están siendo controlados", ha dicho.
Según esta experta, un brote se da por controlado cuando pasan dos periodos de incubación completos entre un caso y otro, es decir, "si 42 días después desde el último caso confirmado no aparece nadie más con síntomas".
La doctora ha recordado que el virus del ébola se transmite a través de fluidos corporales y secreciones como la sangre, el semen o el sudor (la ropa también puede ser una fuente de contagio, si está impregnada de alguna de estas sustancias). El periodo de incubación es de dos a 21 días, aunque el virus no se contagia hasta el séptimo u octavo día, cuando aparece la fiebre y los primeros síntomas, "es entonces cuando hay suficiente virus en la saliva y las secreciones", puntualiza.
En el caso de la auxiliar de enfermería, explica, para que haya contagiado a alguien tiene que haber estado en contacto estrecho, circunstancia que reduce a pocas personas (marido, familia y compañeros de trabajo) el posible número de afectados. Por tanto, pensar en contagiarse en un autobús o cualquier otro lugar público "no es imposible, pero es muy difícil que ocurra". "La posibilidad de un contacto tan casual con una enfermedad en la que sólo hay una infectada, o dos, o cinco, en España es casi imposible", es "tan difícil como que te caiga un ladrillo por la calle".
Controlar el brote
A partir de ahora, explica Faraco, hay que intentar controlar el brote y para ello, los protocolos marcan que los que hayan estado en contacto o crean que puedan estar infectados deben tomarse la temperatura regularmente durante algunos días.
Por el momento ya hay 22 personas del entorno familiar y laboral de la afectada sometidas a un seguimiento continuo. "Los protocolos están muy definidos, y aunque a veces alarmen a la población, son necesarios y útiles para controlar un brote", concluye.
Por su parte, José Antonio López Guerrero, investigador del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, virólogo y profesor de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), ha dicho a Efe que "el riesgo cero no existe ni en clínica ni en ciencia" pero si se siguen los protocolos hay que estar "tranquilos".
"El problema es que ha habido un fallo puntual del protocolo y una mujer se ha contagiado, pero el método es el adecuado", ha añadido.
Para este experto, fue "un error dejar que esta mujer se fuera de vacaciones después de presentar síntomas como la fiebre y de haber estado en contacto con un enfermo de ébola".
Pero al margen de estos fallos, según López Guerrero, "los que hayan estado en contacto con esta mujer desde el día 30 de septiembre -cuando presentó la fiebre- y que a día de hoy no tienen síntomas, no son un foco de infección; serán controlados y les harán pruebas serológicas pero no son contagiosas".
Y si en dos semanas, estas personas siguen dando negativo para todos los síntomas, "se puede considerar que están fuera de peligro".
La otra enfermera, fuera de peligroPor otra parte, una enfermera que trabaja en Cuidados Intensivos del hospital madrileño La Paz, que llevaba desde este lunes aislada y en observación en el Hospital Carlos III, ha dado negativo por ébola, según han anunciado fuentes de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid.
La enfermera intensivista, que no había estado en contacto directo con ningún paciente de ébola, no tenía fiebre pero estaba bajo vigilancia por haber presentado un cuadro de diarrea.
Dado que los resultados de la analítica conocidos son negativos y que la mujer además no presenta síntomas, se descarta que padezca la enfermedad.
Esta enfermera, aunque formaba parte del equipo preparado para atender al misionero Manuel García Viejo en el Carlos III en agosto pasado, en ningún momento fue requerida para atender al religioso.
Siguen ingresados bajo vigilancia el marido de la auxiliar de enfermería infectada por el virus, así como un ingeniero español que había estado trabajando en Nigeria, según informó hoy el sindicato CSI-F.
A esta persona, que ha dado negativo en un primer análisis de ébola, se le practicará mañana una segunda prueba, según la fuente sindical.
Más informaciónUna treintena de sanitarios del hospital universitario Fundación Alcorcón se ha manifestado en la entrada del centro para denunciar la falta de información. A diferencia de las primeras horas de la tarde de ayer, cuando aún no había trascendido la noticia, hoy pacientes y visitantes ya conocían los hechos, y todos han afirmado sentir "miedo" y "respeto".
"Lo mejor es no pensarlo porque si no, no vendría", ha confesado un hombre que salía de visitar a su mujer y a su hijo recién nacido.
Una señora mayor ha denunciado que el error ha sido del Gobierno, por decidir repatriar a los dos misioneros a España: "Lo que tenían que haber hecho era no traer a esas personas aquí, sino llevar allí lo que fuera necesario, porque hay que ayudar a todo el mundo, pero traerlos aquí es traer una bomba".
Dos auxiliares de enfermería que han salido a descansar a la puerta han comentado que los pacientes les hacen muchas preguntas, pero no pueden responderles porque "la información no está dada".
Varios vecinos de Alcorcón se han acercado a apoyar la manifestación frente al hospital, también porque "la sanidad española está hecha un asco", ha asegurado un hombre mayor. "Si la ministra viniera, la tendrían en pañitos, pero para unos desgraciados como nosotros, es un asco", ha añadido su mujer.
Hay pacientes que han asegurado que en las consultas faltaban personas que posiblemente hayan cancelado la cita "por miedo", aunque una joven ha afirmado que ella no ha visto nada fuera de lo normal.
Otra anciana ha asegurado tener a su hijo y a su nuera trabajando en sanidad, por lo que se siente "indignada" con la situación y con lo que puede haber pasado con todos los aparatos que utilizaron con la paciente antes de saber que tenía el ébola. "Es vergonzoso", ha reiterado.
El secretario general de CCOO del hospital y miembro del comité de empresa, Ismael Sarrión, ha declarado que los protocolos de seguridad se han llevado a cabo por el personal del hospital "de forma exhaustiva y prácticamente no ha habido ningún tipo de problemas".
Sin embargo, ha querido destacar que tras la realización de las dos pruebas a la paciente, ambas con resultado positivo, los resultados fueron comunicados al personal sanitario unas dos horas después de cada una, cuando los medios de comunicación ya lo habían publicado.
"Los trabajadores se han visto un poco desinformados y no apoyados por parte de la Consejería", ha explicado.
Así, Sarrión ha informado de que 13 profesionales de enfermería y medicina que estuvieron en contacto con la enferma están siendo atendidos: "La dirección está más detrás de ellos, tomando las medidas oportunas y haciendo una vigilancia más exhaustiva", ha asegurado.
También ha comentado que la sala donde estuvo ingresada la paciente debe permanecer unas seis horas cerrada para que el virus se inactive, pero al parecer el personal de limpieza de la empresa se está negando a limpiarla.
Ante las insistentes preguntas y quejas de los medios y los vecinos que se encontraban en el lugar, el secretario ha aclarado que no sabe si la enferma llamó primero o no al hospital La Paz-Carlos III -hospital referente para el trato de este tipo de enfermedades- y fue derivada al de Alcorcón: "Yo esa constancia no la tengo, yo no puedo hablar de lo que pasó antes".
También ha aclarado que aunque los celadores no llevaban mascarilla ni guantes, "la paciente sí", y ha llamado a la tranquilidad ya que este "es un caso totalmente excepcional, aislado, y ha sido tratado correctamente".
Ingresa por precaución otra enfermeraUna auxiliar de enfermería que ha participado en el dispositivo de seguridad de los casos de repatriación de ébola en España ha ingresado a última hora de la noche de este martes en observación en el Hospital La Paz-Carlos III al presentar décimas de fiebre, han informado a Europa Press fuentes del centro hospitalario.
La paciente ha ingresado de forma preventiva al presentar un cuadroclínico condécimas de fiebre. Los contagiados porébola suelen presentar fiebre alta, deahí que se haya decidido mantener enobservación a esta enfermera.
Esta auxiliar de enfermería ha colaborado en el equipo médico que atendió a los misiones Miguel Pajares y Manuel García Viejo en el Hospital Carlos III donde ambos fallecieron a causa del ébola. De manera preventiva, ha sido ingresada para tenerla en observación.
La auxiliar de enfermería María Teresa Romero, que atendió al fallecido García Viejo, se ha convertido en la primera persona en contagiarse por el virus del ébola fuera de África y permanece ingresada en aislamiento en el citado centro sanitario, donde también permanece en observación su esposo de manera preventiva.
A lo largo de este martes han dado negativo los test practicados a otra enfermera de La Paz y a un ingeniero que viajó recientemente a Nigeria.