Sociedad

La Comunidad considera responsable a la enfermera de contraer el ébola por tocarse la cara al quitarse el traje

OCULTÓ AL MÉDICO DE ATENCIÓN PRIMARIA QUE ESTUVO TRATANDO AL MISIONERO

Europa Press | Miércoles 08 de octubre de 2014
El consejero de Sanidad ha afirmado que la enfermera con ébola "ocultó" al médico de atención primaria que trató al misionero fallecido. La auxiliar de enfermería ha reconocido que pudo tocarse la cara con uno de los guantes con los que atendió a Manuel García Viejo.

El consejero de Sanidad de la Comunidad, Javier Rodríguez, ha afirmado que la enfermera con ébola "ocultó" al médico de atención primaria que había estado tratando al misionero Manuel García Viejo y ha dicho que "pudo haber estado mintiendo" sobre su fiebre.

En su comparecencia en la Comisión de Sanidad de la Asamblea de Madrid, Rodríguez ha destacado que también había negado "ninguna alteración" en el protocolo, "hasta que hoy ha reconocido a su médico que probablemente cometió un error", porque al desvestirse tuvo un contacto directamente con su cuerpo con un guante. "Durante todo este tiempo lo negó siempre, como tampoco informo a su médico de atención primaria cuando fue que había sido una persona que había estado tratando un paciente que había sido contagiado de ébola", ha señalado.

En cuanto a las vacaciones de la paciente, ha dicho que quizá porque sospechaba que estaba infectada, "durante toda la semana prácticamne no salió de su casa", al tiempo que ha facilitado la relación de personas con las que estuvo en contacto: su marido, considerado "de alto riesgo", profesionales del Hospital Fundación de Alcorcón, profesionales y personas con las que coincidió en el centro de salud y dos peluqueras, "porque después de ir al medico se fue a la peluquería y la estuvieron depilando".

Según Rodríguez, "todas esas persona están bajo control", ha aseverado, al tiempo que ha señalado que se les ha dado instrucciones de que se tomen la temperatura dos veces al día, y ha recordado que la fiebre que se considera de riesgo es de 38,6.

"Esta paciente nunca superó esta cifra, también es verdad que a raíz de los resultados nos pudo haber estado mintiendo, pero eso lo pongo yo de mi cosecha, no lo podemos demostrar, me cuesta trabajo creer que lo hiciera", ha manifestado.

No presentaba fiebre alta

En concreto, el consejero ha explicado que Teresa Romero entró dos veces a la habitación del enfermo de ébola, la primera vez, el 24 de septiembre, cuando procedió al cambió de sábanas y de pañal y a la movilización del paciente, y la segunda el 25 de septiembre, cuando se encargó de la recogida y eliminación de fómites de los contenedores de recogida de residuos indicados.

Además, ha precisado que todos los contactos de García Viejo estuvieron controlados por los servicios de riesgos laborales, aunque al estar "debidamente protegidos" fueron considerados de "bajo riesgo".

Según ha relatado el consejero, el 2 de octubre, llamó por teléfono la auxiliar de enfermería del Hospital Carlos III siguiendo las instrucciones que fueron facilitadas por teléfono por el facultativo especialista de riesgos laborales, e informó de que tenía fiebre de 38 grados desde el 29 de septiembre, por lo que había acudido a su médico de familia, que le diagnosticó gripe y al que ocultó que era una enfermera que había estado trabajando en contacto directo con un paciente que estaba contagiado por el ébola.

En ningún momento volvió a tener fiebres superiores, ha señalado Rodríguez, quien ha explicado que se ponían en contacto con ella dos veces al día para que informara de la fiebre que tenía. El día 3 de octubre Teresa Romero tenía 36 grados, sin haber consumido ninguna medicación, y niega cualquier incidencia con la protección personal y contacto con fluidos del paciente, así como confirma los síntomas específico y únicamente refiere astenia y lumbalgia.

Sin embargo, el día 6, a las 4 de la mañana, la trabajadora llamó al sistema de alerta de salud pública con fiebre de 37,3 grados y tos, además de astenia y mialgias, y desde Salud Pública adoptaron la decisión de trasladar un equipo del SUMMA 112 al domicilio de la paciente, desde donde fue trasladada a Urgencias del Hospital Fundación de Alcorcón, y pese a que continúa considerándose de bajo riesgo, se le realiza la prueba para descartar el ébola, cuyo resultado fue positivo.

Durante su comparecencia, Rodríguez ha negado que se haya coaccionado al personal para atender a los misioneros y ha destacado que han participado en los cuidados 15 enfermeras voluntarias, en el primer caso, y 18 auxiliares de enfermería en ambos.

Sobre el estado de salud del marido de la auxiliar de enfermería, Rodríguez ha dicho que no presenta fiebre ni sintomatología de la enfermedad de momento y se mantiene en estado de observación en régimen de aislamiento, puesto que está considerado un caso de alto riesgo.

Reconoce que se tocó la cara

Este mismo miércoles, la auxiliar de enfermería, que ha experimentado un "poquito de mejoría" en las últimas horas, pudo contraer el virus del ébola al tocarse la cara cuando se retiraba el traje protector con el que había atendido al religioso Manuel García Viejo, fallecido a causa de la enfermedad.

Así lo ha admitido la propia sanitaria, según ha explicado el doctor Germán Ramírez, de Medicina Interna del Hospital de La Paz y que forma parte del equipo que la atiende, quien ha indicado que, aunque la mujer está "confusa", ha reconocido que este "accidente" pudo haber ocurrido al tocarse la cara con los guantes que llevaba puestos. Un hecho que será investigado por la Fiscalía de Madrid, que ha abierto diligencias para determinar las circunstancias del contagio, según fuentes fiscales.

Tres días después de ser hospitalizada, la auxiliar ha experimentado "un poquito de mejoría en las últimas horas", según ha afirmado el presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, quien ha hablado hoy por primera vez sobre la crisis del ébola.

Desde que el pasado lunes Romero ingresara en el Hospital Carlos III por dar positivo en el test del ébola, otras cinco son las personas aisladas por ser sospechosas de haber contraído el virus, después de que otras dos sanitarias hayan sido hospitalizadas con fiebre en las últimas horas. Las últimas dos personas aisladas son dos profesionales sanitarias del Hospital de La Paz que formaron parte del equipo que trató a García Viejo y que, al presentar décimas de fiebre, han sido aisladas como medida de precaución. Sin embargo, una de ellas ya ha dado negativo en el test.

El marido de la mujer afectada, Javier Limón, permanecerá 21 días en observación, aunque está asintomático, mientras que el ingeniero español que fue ingresado tras su estancia en Nigeria, ha dado negativo en el primer test y está pendiente de una segunda prueba, que se le practicará este mismo miércoles al cumplir 72 horas del inicio de los síntomas.

En cuanto a las otras dos auxiliares de enfermería que están aisladas en el centro sanitario, una de ellas ha dado negativo en la primera prueba y la otra está pendiente del primer test. Todos los pacientes se encuentran ingresados en la planta sexta del Hospital Carlos III.

De igual manera, las autoridades sanitarias mantienen bajo vigilancia a medio centenar de personas tras conocerse el primer caso de contagio por el virus del ébola en España.

Se enteró por los medios

Por otro lado, Teresa Romero ha asegurado que se enteró de que tenía la enfermedad por el móvil, conectando a internet, porque preguntó al médico y no se lo quiso decir "muy claro". En declaraciones a Cuatro, Teresa Romero ha señalado que "intuía algo" durante su estancia en el Hospital de Alcorcón, porque al principio los médicos y enfermeros "entraban cada hora y luego cada más tiempo" y la última vez llevaban "un buzo blanco".

"Yo pregunté al médico por mi resultado y no me lo quiso decir muy claro; entonces cogí el móvil y vi en El País que había dado positivo", ha dicho. Romero ha confirmado que, en su primera visita al médico de familia, le recomendó que tomara paracetamol, aunque ha reconocido que no le dijo que había tenido contacto con el virus. "No pensé que fuera ébola, no lo piensas hasta el final", ha señalado Teresa, quien ha asegurado que, aunque va "despacio", está mejor.

En cuanto a la denuncia realizada por los profesionales sobre la falta de formación para atender a ese tipo de pacientes, ha asegurado que el cursillo duró poco, aunque no ha querido precisar el tiempo. "A nosotros nos enseñaron a ponernos el traje y, sobre todo, y más importante, a quitárnoslo", ha señalado.

La paciente ha dicho que el único seguimiento que le realizaron después de fallecer el religioso fue llamarla a su casa para preguntarle si tenía fiebre u otros síntomas. Romero ha explicado que los sanitarios que la trasladaron desde su casa al Hospital de Alcorcón iban vestidos con ropa de trabajo normal y ha considerado que pasó "bastante tiempo" hasta que la llevaron al Carlos III. "Horas", ha dicho.

Sacrifican al perro de la auxiliar

El consejero madrileño de Sanidad ya ha anunciado que el perro de la auxiliar de enfermería infectada por ébola ha sido sacrificado. "Desgraciadamente no ha quedado más remedio" ha afirmado durante su intervención en la Asamblea de Madrid.

Una furgoneta de la Universidad Complutense ha trasladado al perro entre las protestas de los numerosas personas que desde ayer se han concentrado frente a la vivienda de la auxiliar de enfermería apoyadas por grupos animalistas para pedir que no se acabara con la vida del animal, de nombre Excalibur.

El marido de la auxiliar de enfermería denunció que la Comunidad de Madrid le había pedido autorización para sacrificar al perro de la familia como medida preventiva y que, en caso de que se negara, solicitarían una orden judicial para entrar en la casa y acabar con su vida.

En un comunicado publicado en las redes sociales, Javier Limón, que permanece en aislamiento en el hospital Carlos III de Madrid al igual que su mujer, criticaba que un funcionario de la Comunidad de Madrid le hubiera planteado el sacrificio del animal.

"Me ha dicho que tienen que sacrificar a mi perro así, sin más. Me pide mi consentimiento a lo cual me he negado rotundamente. Dice que entonces pedirán una orden judicial para entrar por la fuerza en mi casa y sacrificarle", expuso Limón.

La Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, ratificada por el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 2 de Madrid, ordenó sacrificar al animal y el traslado y posterior incineración del cadáver.

Pese a las numerosas personas que aguardaban la salida del perro, allí no se ha podido ver si había salido vivo o muerto, porque un cordón policial de seguridad y un camión de bomberos han impedido verlo.

Poco después, un bombero ha indicado a los activistas que el perro había sido sacrificado.

En el tumulto que se ha formado cuando han sacado al can, un hombre de unos 30 años ha resultado herido al caer al suelo y golpearse la cabeza cuando ha arrancado la furgoneta.

Como consecuencia de la caída, el hombre ha quedado tendido inconsciente en el asfalto sobre un charco de sangre. Según un activista, el hombre ha sido arrollado por la furgoneta que se llevaba al perro.

Sanitarios de una ambulancia de Protección Civil de Alcorcón han atendido al herido y a una chica que ha sufrido un desfallecimiento.

Tras alejarse la furgoneta, tres mujeres se han tumbado en la calzada con las manos cogidas en señal de protesta con carteles en los que se podía leer 'Sacrificio 0', 'Ana Mato dimisión' y 'Excalibur, el mundo está contigo'.

La protesta ha sido seguida por un grupo que ha realizado una sentada en medio de la avenida, cortada al tráfico desde este mediodía.

En uno de los forcejeos, una mujer mayor cayó y, al parecer, se ha roto un brazo y tuvo que ser trasladada por una ambulancia a un centro sanitario.

La situación de Excálibur ha sido hoy "trending topic" en Twitter no solo en España sino en todo el mundo, con mensajes de apoyo escritos desde numerosos países con la etiqueta #salvemosaExcalibur.