EL AERÓDROMO DICE QUE CUMPLIÓ EL PROTOCOLO
EL IMPARCIAL | Viernes 24 de octubre de 2014
Se desvaneció tras estallarle una bola de cocaína en el estómago.
Un nigeriano murió el pasado sábado en Barajas tras pasar 50 minutos tendido en la T1 sin ser atendido. Procedente de Turquía, el pasajero se desplomó con temblores y los sanitarios activaron la alerta de ébola inmediatamente, ignorando que la causa del desvanecimiento era que una de las bolas de cocaína que llevaba en su estómago había estallado.
Desde el aeropuerto se justifican argumentando que, según los protocolos, no podían tocar al paciente sin el permiso de Sanidad Exterior. Este se encontraba en "estado postcrítico, inconsciente, con pulso débil, afebril y respirando con dificultad", así como una mancha de sangre en el hombro derecho y en la boca.