Borja M. Herraiz | Lunes 27 de octubre de 2014
- Aunque no concurre, las elecciones de mid-term suelen considerarse una evaluación de la gestión del presidente a mitad de su legislatura.
- Entre los presidentes más castigados por unas elecciones de mid-term se cuentan Lyndon Johnson y Gerald Ford, aunque este último sufrió el voto de castigo de su antecesor, el dimitido Richard Nixon. Entre los que apenas les pasó factura, John F. Kennedy.
- En las anteriores mid-term, 82,5 millones de estadounidenses acudieron a las urnas para ejercer su derecho al voto, en torno al 36 por ciento del electorado (22 puntos menos que en las presidenciales de 2012).
- El término mid-term en esta época del año alude a dos cuestiones bien diferentes: a las elecciones de media legislatura en las que se renuevan las cámaras y a los exámenes de mitad de semestre a los que se enfrentan millones de estudiantes estadounidenses.
- El 90 por ciento de los gobernadores que se presentan a la reelección en unas mid-term logra su objetivo.
- El Senado se rige por un sistema de tres clases de senadores diferentes. Cada dos años, un tercio de la cámara tiene que acudir a las urnas para renovar su escaño.
- Las alcaldías más importantes en juego son las de las ciudades de Louisville, Nueva Orleans, Newark, San Diego, San José y Washington DC.
- El partido del presidente en vigor suele perder una media de 19 escaños en la Cámara de Representantes.
- Sólo ha habido tres elecciones mid-term en el último siglo en que el partido del presidente ha ganado escaños en el Congreso: 1934, 1998 y 2002.
- 1994 fue un año dramático para los demócratas, que perdieron más de medio centenar de escaños en el Congreso y su mayoría por primera vez en cuatro décadas.
- Ocho años más tarde, los republicanos volvieron a lograr un hito: hacerse con el Senado y con la Cámara de Representantes, un hecho sin apenas precedentes.
- En estos comicios no sólo están en juego los puestos de senadores, congresistas y gobernadores. Miles de alcaldías, cargos administrativos y hasta leyes locales y estatales también se someten a votación.
- Los debates televisivos entre candidatos, muy habituales en los canales públicos y locales de Estados Unidos dejan imágenes tan peculiares como ésta:
- Tradicionalmente, las elecciones de mid-term apenas promedian un 40 por ciento de participación.
- Los últimos dos presidentes demócratas sufrieron considerables derrotas en las primeras elecciones mid-term tras ser elegidos. Jimmy Carter perdió 8 escaños en el Congreso y 4 en Senado. Por su parte, Bill Clinton perdió nada más y nada menos que 52 asientos en el Congreso y 8 en el Senado. En las anteriores mid-term, Obama perdió 63 escaños en el Congreso, siendo la mayor pérdida de asientos desde 1938, y 6 en el Senado.