LOS GOZOS Y LAS SOMBRAS
José Antonio Ruiz | Viernes 31 de octubre de 2014
¡O nosotros, o el caos! (…) No me tientes, compadre, que lo mismo grito «¡El caos, el caos!»y le dan a todos los susodichos por semejante sitio, pues llega un momento en la vida de no poder aguantarse más, que lo mismo merece la pena correr el riesgo de aventurarse a conocer a nuevos trincones que resignarse a seguir aguantando a los trincones conocidos.
En encrucijadas tan desesperantes como la actual, muchos antepasados nuestros optaron in extremis por la solución más descabellada. De perdidos, al río. Pero a la vista está que no hemos escarmentado lo suficiente y somos lo suficientemente masoquistas como para perseverar en el error.
Nadie sabe si es peor el remedio que la enfermedad, pues no se ha descubierto todavía el antirretroviral específico para hacer frente a la infección por el virus de la inmunodeficiencia al choriceo. Ahora bien, cuenta nos trae estar en sobre aviso para no caer en la trampa torticera que nos van a tender peperos, sociatas y comunistas de hoz y martillo en la próxima barbacoa electorala cuenta de la recurrente amenaza «O nosotros, o el Apocalipsis», mantra de caudillos desde tiempo inmemorial. Lo llevan crudo, mendrugos, mayormente por lo que a este insignificante cronista respecta.
¿A ver si ahora no vamos a poder censurar a los políticos porque corremos el riesgo de poner en riesgo el sistema y vamos a tener que otorgarles el privilegio de la inmunidad y extenderles un cheque en blanco con el salvoconducto de la impunidad, o sea, patente de corso, con tal de evitar que el sistema pegue un petardazo con el advenimiento de las huestes de Pablo el de la coleta y su novia molona?
Se van a dar una hostia del quince, ya te lo digo yo. Allá ellos, se lo merecen. Que se jodan. Lo malo es que nos van a llevar a todos por delante, sin tiempo para relajarnos y disfrutar del tacto prostático-rectal.
En Génova y en Ferraz la última redada anticorrupción se la trae floja a los unos y a los otros, entiéndaseme. Lo que de verdad les tiene acojonados es el rédito que están sacando de todo esto los rojeras de la Alternativa Bolivariana y el preludio de cambio de régimen que se avecina, vecina, a la vista de la última encuesta cocinada al vapor por los ‘chefs’ del CIS.
En ‘Tu cara me suena’, siguiendo el precedente cinegético marcado por el Rey emérito Juan Carlos y coincidiendo con la inauguración del ‘Salón del Manga’ en Barcelona,Mariano se arrancó el otro día por Camilo Sesto entonando el «Perdóname» por los casos de corrupción en su partido y por haber confiado en sujetos de aparente buena calaña que después han salido ranas.
¡A buenas horas! Los políticos, como los fantasmas, se han quedado atrapados entre dos mundos: el real y el estrafalario, pasando del mea culpa de España, a España que te meo. ¿Catarsis ética? ¿Acto de contrición? ¿Servidores públicos? ¡No me hagas reír, Genares! Servidores de sí mismos y si acaso de la mano que les da de comer.
Mira que han tenido tiempo de depurar a la clase política, aprovechando que es la época en la que se suelen purgar los radiadores. El caso es que han preferido dejarlo estar; y ahora, cuando España entera es una trama delictiva y la epidemia se les ha ido de las manos, lo único que se les ocurre es aparecer en la tele de plasma fingiendo sentirse abochornados, gimiendo y llorando. Mismamente la pobre Esperanza Aguirre debiera quedar inhabilitada para ejercer su actual profesión de cazatalentos, después del ojo que ha demostrado tener con sus fichajes tan “ejemplares”.
Te pongas como te pongas, el chantaje emocional del sistema y de todos los mangantes que sorben de la ubre púbica, ya no da más de sí. Siento expresarme de manera tan grosera, que parezco un macarra salido de un polígono ilegal; pero es que estamos llegando a un extremo de no poder aguantar más a tanto aprovechado como anda suelto, comiendo, bebiendo y jodiendo a nuestra costa.
Acabarán llamando “pacto contra la corrupción” a lo que será una ley de punto y final, monumento al mamoneo más infame para ejercer el derecho al olvido y ocultarse mutuamente las vergüenzas con las hojas del árbol bíblico del bien y del mal, como el Adán y Eva de Durero que cuelga de una de las paredes del Museo del Prado, allí donde anda suelta la serpiente las noches de plenilunio, de insomnes, dementes y licántropos.
Puede que España resista un test de estrés; lo que no resiste es un test de vergüenza. En España,los golferas de escaño suelen tener tan poca dignidad, que ni siquiera se molestan en suicidarse cuando son sorprendidos in fraganti.
La sombra del Tenorio ilumina el escenario. España, en estado de shock, celebra el Día de difuntos por adelantado. Cuando la excepción se convierte en la regla y la corrupción sistémica es el pan nuestro de todos los días. Tenía que pasar porque se veía venir. Los muy repelentes van a ir cayendo como moscas atiborradas de alcanfor. Al paso que vamos, va a haber más políticos dentro del trullo que en los hemiciclos. Como nos decía don Jesús Burillo, el profesor de Derecho Romano, «la cartera, que no el corazón, es el órgano más sensible del cuerpo humano» para muchos Australopitecos que se dejan llevar por la pasión, como el Renault Clio del anuncio.
Doy por hecho que la inmensa mayoría de los políticos que nos desgobiernan no han leído la ‘Metamorfosis’de Ovidio, porque ellos suelen estar en otras ondas hertzianas; pero a muchos les sucede como a Licaón, rey de Arcadia, allí donde los lugareños adoraban al macho cabrío: se acaban transformando en lobos rabiosos víctimas de un maleficio por culpa de la mala vida que deciden llevar cuando se dejan abducir por el color del dinero.
Hay colegas que a falta de consuelo al que agarrarse, se felicitan de que al menos el Estado de Derecho funciona. ¡Faltaría más!
A España, objeto de culto, vagina de diseño, o la maté porque era mía, se le está comenzando a ir la pinza. El país está que muerde con tantas mordidas; y como a alguien se le vaya la olla en un pronto, puede acontecer lo peor.
Por un instante he imaginado qué sucedería si a todos los trincones de este país se les pusiera la lengua azul, como a las reses diagnosticadas de fiebre catarral ovina. Doy por hecho que la lengua daría varias vueltas con tirabuzón y medio a la pelota terráquea.
Hay más basura en las calles de Madrid que en los contenedores de Sevilla; pero los señores concejales de la corporación, con el alcalde Zoido al frente de la cuadrilla, han tenido la luminosa ocurrencia de elevar de 300 a 750 talegos la multa al canto a todos los desheredados que sean sorprendidos por la pasma municipal rebuscando en los contenedores de inmundicia. Ojalá los munícipes no se tengan que ver nunca en semejante tesitura. ¡Mezquinos!
En la localidad francesa de Lille -¡Maldita sea la gracia!- crece la sicosis colectiva entre la población por la proliferación de energúmenos disfrazados de payasos que se dedican a acojonar al respetable amenazando a los viandantes con navajas traperas de pega. La Gendarmerienationale ya ha detenido a varios miembros de los grupos de autodefensa que se están formando entre el vecindario, dispuestos a tomarse la justicia por su mano emprendiendo la ‘caza del payaso’, según Le Monde. El inspector Clouseau les sigue la pista.
Aquí, en lo que viene siendo España, los payasos suelen ser más pacíficos, pero la ‘ZombieWalk’ tampoco tiene desperdicio. Si no fuera porque la tragedia humanitaria no invita precisamente al cachondeo, dan ganas de saltar la valla de Melilla pero al revés, o sea, hacia el otro lado, para instalarse en Marruecos.
Lo mejor de la semana, con diferencia, saber de la existencia de ‘La Pechotes’, la amiganovia de Nicolás, que no deja de sorprendernos el chiquillo, que rima con canalillo.
España, país de conseguidores, escandalera interminable, corrala en descomposición, a disposición judicial. No sé tú, compadre, pero yo estoy dejando de creer en España y sólo aspiro ya a sobrevivirla.Spain: How you doing?