En esta ilustración de un planeta imaginario alrededor de una estrella cercana, se observa la luz exozodiacal extendiéndose hacia el cielo e inundando la Vía Láctea (ESO).
"Reflejada por el polvo creado tras la colisión de asteroides y la evaporación de cometas".
Utilizando toda la capacidad del
VLTI (Very Large Telescope Interferometer), un equipo internacional de astrónomos ha descubierto
luz exozodiacal cerca de las zonas habitables de nueve estrellas cercanas. "Se trata de luz estelar reflejada por el polvo creado tras la colisión de asteroides y la evaporación de cometas. En el futuro, la presencia de cantidades tan abundantes de polvo en las regiones interiores que rodean a algunas estrellas, podría representar un obstáculo a la hora de obtener imágenes directas de planetas como la Tierra", explica el Observatorio Europeo Austral
(ESO) en un comunicado.
Este equipo de astrónomos ha observado 92 estrellas para investigar la luz exozodiacal proveniente del
polvo caliente cercano a sus zonas habitables, combinando después los nuevos datos con observaciones anteriores: "La brillante luz exozodiacal, creada por los resplandecientes granos de polvo exozodiacal caliente o por el reflejo de la luz de las estrellas sobre estos granos, se observó en nueve de las estrellas seleccionadas".
"En la Tierra, en lugares de cielos oscuros y limpios, la luz zodiacal parece un débil y blanco resplandor difuso que puede divisarse en el cielo nocturno al final del crepúsculo o antes del amanecer. Se origina por el reflejo de la luz solar sobre partículas diminutas y parece extenderse desde las cercanías del Sol. Esta luz reflejada no sólo se observa desde la Tierra, sino que puede observarse desde todo el
Sistema Solar".
El resplandor que se observa en este nuevo estudio es una versión más extrema del mismo fenómeno. Según ESO, "aunque esta luz exozodiacal - luz zodiacal alrededor de otros
sistemas estelares - había sido detectada previamente, este es el primer estudio sistemático a gran escala de este fenómeno alrededor de estrellas cercanas".
En contraste con observaciones anteriores, el equipo no observó polvo que en un futuro acabará formando planetas, sino
polvo creado por las colisiones entre planetas pequeños, de unos pocos kilómetros de tamaño, objetos llamados planetesimales, similares a los asteroides y cometas del Sistema Solar. Este tipo de polvo también es el origen de la luz zodiacal en el Sistema Solar.
Para poder detectar el polvo cerca de la deslumbrante estrella central, "es necesario llevar a cabo observaciones de
alta resolución con alto contraste". La "interferometría" - que combina la luz recogida exactamente al mismo tiempo por varios telescopios diferentes - con luz infrarroja es, hasta ahora, "la única técnica que permite descubrir y estudiar este tipo de sistemas".