Cuenta con préstamos del Museo de Bellas Artes de Amberes y del Museo del Prado.
La
Fundación Carlos de Amberes de Madrid ha transformado sus instalaciones en un
museo dedicado a la obra de maestros flamencos y holandeses gracias al préstamo de piezas procedentes de las colecciones del Museo de Bellas Artes de Amberes, en obras hasta 2017, el Museo del Prado y Patrimonio Nacional, a las que se suma
El martirio de San Andrés, de Rubens, la única de las pinturas expuestas que forma parte de los fondos la fundación.
El Museo Carlos de Amberes Madrid. Maestros flamencos y holandeses nace con una
“vocación de permanencia” y con el objetivo de centrar la atención "en la pintura que, históricamente, tiene más relación con España” pues es posible hablar de Madrid como la “capital” del arte flamenco en Europa, según Fernando Checa, responsable del montaje.
El paisaje, el retrato, la pintura de gabinete, el bodegón y escenas religiosas y mitológicas están presentes en la colección reunida por esta fundación, cuyos responsables se empeñan en dejar claro que no se trata de una exposición, sino de un
proyecto de larga duración, para el que se servirán de futuros préstamos de otras instituciones una vez caduquen los actúales con Amberes, hasta la primavera de 2015, y el Prado y Patrimonio Nacional, hasta dentro de un año con posibilidad de prórroga.
En total han sido reunidas una treintena de obras, a la que se suma una
exposición de pequeño formato integrada en el resto del recorrido dedicada a aguafuertes de
Rembrandt prestados por la Biblioteca Nacional y la Fundación Custodia-Collection.
El museo, que será inaugurado este miércoles por el Rey, es un "ejemplo de colaboración entre instituciones culturales de gran calado", según Miguel Ángel Aguilar, presidente de la fundación. Entre las donaciones del
Museo de Bellas Artes de Amberes figuran
Retrato ecuestre de Cornelis de Wael, de
Van Dyck;
Retrato de joven, de Wautier;
La educación de la Virgen y
Quos Ego, de
Rubens; o
Fumadores, de Teniers II, entre otros.
Alejandro Vergara, jefe de conservación de Pintura Flamenca y Escuelas del Norte del
Museo del Prado, explica a este periódico que las obras prestadas por la pinacoteca han sido cedidas en otras ocasiones e, incluso, mostradas en alguna ocasión en la colección permanente del museo. Tal es el caso de
El archiduque Alberto de Austria y
La infanta Isabel Clara, de Rubens y Brueghel el Viejo, o
Apolo vencendor de Pan, de
Jordaens.
“Para el Prado resultan interesantes este tipo de iniciativas porque permiten mostrar piezas que por una u otra cuestión no pueden ser expuestas, ya sea por falta de espacio en la colección o porque, como ocurre ahora, el museo se encuentre en un proceso de remodelación de sus instalaciones”, afirma Vergara. En total, el Prado ha cedido diez obras mientras que
Patrimonio Nacional ha contribuido con una: el tapiz
Los funerales del rey Turno, muerto por Eneas.
La Fundación Carlos de Amberes, empresa privada sin ánimo de lucro, ha fijado un precio de entrada de
7 euros. El museo podrá visitarse los lunes, jueves, viernes y sábados de 10:30 a 20:30 horas, y los domingos y festivos de 11:00 a 20:00 horas. Este miércoles lo inaugurará el Rey.