Opinión

9N: ¿era necesario llegar hasta aquí?

Y DIGO YO

Javier Cámara | Jueves 06 de noviembre de 2014

“Y aquí estamos porque hemos venido”. La perogrullada de la frase, por muy tonta que le resulte, no es menos cierta en el caso que nos encontramos: a pocas horas de una consulta ilegalizada que busca conocer si una parte de España quiere dejar de ser España, los españoles no sabemos si se va a celebrar o no. Dicho de otra forma, en estas nos vemos, sin saber qué va a pasar, porque los que podían haberlo evitado no lo han hecho.

No se acaba de entender la tibieza del presidente Rajoy y su falta de reacción cuando todos hemos sido testigos sufridores de las constantes amenazas de un president subido a última hora al carro de la independencia, cuando se conoce desde hace tiempo que una parte quiere decidir por todos o cuando nadie nos garantiza que no lo volverán a hacer. El tema cansa, aburre. Igualmente, se torna poco tranquilizador escuchar al ministro de Justicia cuando asegura que no actuará mientras el Gobiernocatalán no intervenga en el proceso del 9N. ¿Es que no lo está haciendo todo el tiempo?

Da igual si hablamos de un referéndum no vinculante o de un proceso participativo –que dice Mas–, se trata de una maniobra política ilegal para la que no se ha puesto otro remedio que el de esperar a que los altos tribunales se pronuncien y de la que nadie ni nada nos librará en el futuro si otra parte del terruño sueña con la independencia. Uno quiere pensar que Mariano Rajoy lo tiene todo calculado y que no debemos preocuparnos, pero es que últimamente le salen tan mal las cuentas…

Es de imaginar que esta consulta sin censo no se va a celebrar y que los Mossos, que hasta este jueves no se han pronunciado (tampoco será porque no han tenido tiempo antes), impedirán que se lleve a cabo algo ilegal, ya que están, han dicho, al servicio “de los jueces, los tribunales y la Fiscalía”. Y es de suponer también que no habrá participación porque la gente sabe que al ser algo ilegal, el que participe en ello está haciendo algo igualmente ilegal.

Y digo yo: ¿Es de recibo que el presidente de un país consienta que se haya llegado hasta aquí? ¿No nos podía haber ahorrado todo este tedioso culebrón? ¿Por qué nunca ningún miembro del Gobierno, no sólo el titular de Interior, ha sabido decir con claridad –y para tranquilizar– qué es lo que se va a hacer para evitar que se lleve a cabo algo ilegal? ¿Hace marca España que el mundo entero vea cómo una parte del Estado desafía a su Ejecutivo ante la pasividad de este?

¿Veremos movimiento de papeletas y urnas en Cataluña? ¿Será todo una masiva recogida de firmas? ¿Acabará Mas pidiendo que se vote su petición a través de Change.org? La respuesta, este domingo. Permanezcan atentos a sus pantallas. Quizá veamos a un mosso esposando a Bob Esponja. Mi hija se va a llevar un disgusto.