Cartas al director

¿Qué es la felicidad?

Jueves 06 de noviembre de 2014
Querido hijo,
Aún no me conoces. Tardarás dos años, quizá más en balbucear unas palabras. Cinco en mantener una conversación sin grandes complicaciones. Catorce en rebelarte, dieciocho en creer que lo sabes todo, treinta en pensar que no sabes nada. Entonces empezarás a conocerte mejor, condición previa para empezar a saber.
Pero no te escribo para filosofar, sino porque me siento feliz. Hay distintos grados de felicidad. La satisfacción es el grado menor. Puedes sentirte satisfecho con un trabajo bien hecho, estar contento con tu matrimonio, de cómo te va la vida. Pero feliz, lo que se dice feliz, te sientes feliz en momentos como éste.
¿Qué es la felicidad? Para mí la felicidad es un pozo, pero un pozo rebosante de agua. Curioso el empleo que hace el alma castellana del pozo. Dice el refrán "mi gozo en un pozo". Se entiende que el pozo es profundo y no está lleno hasta arriba. El gozo se ha hundido y por tanto no existe como tal, es una ilusión perdida. Hay otra expresión muy curiosa: "está rebosante de felicidad": Esto coincide con mi explicación, la felicidad se expresa en la cara, le sobra felicidad. Puede dar porque tiene en abundancia, como el pozo artesiano (nada extraño el símil del agua=riqueza=felicidad, en un país de secano, Castilla).
Pues bien todos tenemos un pozo en nuestro interior, un pozo muy profundo, irrellenable, que no se llena con riquezas, ni con coches deportivos, aunque sean rojos y "made in Italy". Los pozos son buenos en la medida de lo que dan y no de lo que reciben, y si un pozo está seco y no es capaz de dar, de nada vale, porque para guardar el agua mejor es un buen aljibe.
Sólo lo que mana de nosotros nos enriquece. La felicidad que tengo en este momento se basa en lo que te he dado: la vida, y en cierto equilibrio que el matrimonio me ha dado a mí, pero sobre todo en lo que yo he dado y también en lo que mi mujer me ha dado a mí: tú. No te paso factura alguna, solo quiero explicarte la idea del amor a través del pozo, porque el alma castellana no sólo es sabia, sino espiritual, mística: La santa no ha nacido en Chicago, sino en Ávila. Puede que Detroit algún día produzca un coche perfecto, pero lo que nunca producirá es un San Juan de la Cruz. Eso solo lo da España.
La felicidad es un bien escaso como el agua en Castilla, pero creo que se te ha dado ese don divino. Si eres capaz de conformarte con lo que tienes y de darlo, serás, al menos un hombre feliz.
Ernesto de Jaureguizar es Abogado
ernestojaure@yahoo.es