Opinión

España, auto de fe

LOS GOZOS Y LAS SOMBRAS

José Antonio Ruiz | Viernes 07 de noviembre de 2014

Españistán está de más mala baba que el obispo Uriarte, emérito de San Sebastián, de natural simpático de cojones, al que una feligresa descarriada le ha mangado el anillo episcopal aprovechando un besamanos para succionarle el pedrusco la muy pelandrusca.

Hay tantos desheredados por la providencia de la vida que tienen ya tan poco que perder, que puestos en la tesitura de tener que optar entre Atila y un registrador de la Propiedad, votarían sin pensarlo al caballo del rey de los hunos, aunque estuviera cojo como el de Alfonso Paso, poeta.

Hay en esta España nuestra tantos encabronados –más que la cabra de la Legión- necesitados de una válvula de escape para huir de este valle de lágrimas de la Biblia de San Jerónimo, que les importa lo que viene siendo un huevo que Cospedal, Fedra despechada, La Dolores del PP, premio al mejor cruasán artesano, salga diciendo que ‘Podemos’ es un peligro para la democracia. ¡Qué peligro de mujer! Debería presentarse a un casting del Centro Dramático Nacional y actuar este verano en el Festival de Mérida, donde Monago, el ex bombero que viajó a Canarias treintaytantas veces en un año con la gorra de senador, mientras Marita Alonso se pregunta si enseñar los pezones se ha convertido en una corriente de moda o en un arma política, tal cual en tiempos de Lady Godyva.

Si quieres te canto L’internationale («Debout! Les damnés de la terre! / Debout! Les forçats de la faim! / La raison tonne en son cratère: C’est l’éruption de la fin») en el francés que aprendí una noche en el Moulin Rouge, donde el barrio rojo de Pigalle, a las faldas de Montmartre y de una corista que parecía sacada de un cartel de Toulouse-Lautrec, que tenía los pechos como los de Afrodita, la novia de Mazinger Z, las piernas de Angie Dickinson y los labios de Brigitte Bardot, y que me susurró, la muy zalamera, que le recitase al oído el estribillo de ‘Le Métèque’ de Moustaki: «Et nous ferons de chaque jour toute une éternité d'amour que nous vivrons à en mourir».

La eterna copla de España, frikada bolchevique, busca consuelo a su frustración en el desahogo visceral de Roberto Carlos. Un veintidós por ciento de los parroquianos consultados por el CIS, no sabe no contesta.

Los abogados de la Pantoja han pedido a la Audiencia Provincial de Málaga que retrase el ingreso en prisión de la tonadillera para que pueda hacer la última gira de conciertos que tenía comprometidos, alegando que las entradas ya están vendidas y que la cancelación de los bolos supondría un descalabro en las maltrechas arcas de la ex de Cachuli. ¡Ay si los muros de Cantora hablasen!

‘Ara és l’hora’ de mandar a tomar por saco a más de uno, cuando Catalonia es un espejismo y España una ocasión perdida, a la espera de la II Guerra Púnica, pues la primera se ha llevado para adelante a criaturas de bolera como el presidente de la Diputación de León, un tal Marcos Martínez Barazón, que se ha propuesto seguir ejerciendo de alcalde de Cuadros desde la cárcel, como en los tiempos de la mafia calabresa. Lo han cazado, como a la maciza Julie Gayet saliendo del Elíseo, aunque por diferente perpetración, y se empeña en decir que no es lo que parece.

Arriola se lame las heridas pensando en el mal mayor de la disgregación del voto de la izquierda con el advenimiento de las huestes del chico de la coleta y el dentamen separado como los incisivos de Madonna. Pero sabe muy bien que el mal menor pasa por los gobiernos de coalición que están por venir.

Que los astronautas que viven en la Estación Espacial Internacional se pasen el día y la noche levitando por el interior del tubo del casoplón interestelar, entra dentro de la lógica extraterrestre. Ahora bien, que el cosmonauta que vive en el Palacio de la Moncloa no se atreva a quitarse la escafandra por temor a los efectos nocivos de la ingravidez exterior, da que pensar si no fue Mariano el extra que se escondió bajo el disfraz del ‘ET’ de Spielberg.

El Emperador sigue siendo una caja de sorpresas, digo una bolsa de chuches. Parece como si se hubiera propuesto batir el récord del mundo del equilibrista yanqui que acostumbra a caminar entre rascacielos sobre un cable de acero. Ahora anuncia que nos rebajará los impuestos si revalida la mayoría en las próximas Generales.

Lo que no se sabe es si su arrebato de generosidad futurible ha sido una reacción espontánea tras echar un vistazo al último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas, o una declaración deliberada de intenciones para acallar los rumores que apuntan a que no se presentará a la reelección.

Digamos que el Premier no pasa por su mejor momento de forma. Ni España tampoco. Lleva años no teniendo su mejor día, y eso acaba pasando factura, aunque los prebostes que conforman el establishment se estén planteando echar mano del secreto de Sandra Bullock: crema contra las hemorroides para las bolsas de ojos.

Entre el Mioceno y el Pleistoceno, manadas de tortugas gigantes paseaban por la Gran Vía madrileña, según la conclusión a la que ha llegado un equipo de investigadores españoles y griegos. Y donde antes desfilaban las tortugas camino de la carrera de San Jerónimo, ahora es una cañada real de asfalto donde hay un cementerio de elefantes que no se deja el chollete de la política ni aunque se sintieran cercados y amenazados de una muerte segura por el ejército de Cartago comandado por Aníbal.

Ni de los Alpes ni de Egipto, sino del mismo Asturias, el ex secretario general del SOMA-UGT, José Ángel Fernández Villa, investigado por la Fiscalía Anticorrupción por 1,4 millones de talegos que regularizó cuando la amnistía fiscal de Montoro, alega ‘síndrome confusional’ para evitar comparecer en el Parlamento. He preguntado a mi médico de cabecera, mismamente mi señora, si tenía conocimiento de tan extraña dolencia, y me ha contestado, tirando de guasa, que lo mismo ese día no fue a clase porque la seduje para hacer el mongui por algún tugurio. El menda debería plantearse participar en la próxima edición del Festival del Cante de La Unión; seguro que gana la ‘lámpara minera’ al artista revelación.

Granados duerme en la cárcel que inauguró en compañía de Rubalcaba y Gallizo. Ahora es cuando comenzamos a entender que pusiera tanto empeño porque Estremera fuera una prisión con más estrellas que la ‘Mahou’.

Más de trescientas multinacionales firmaron acuerdos secretos con el Gobierno de Luxemburgo, del que fue primer ministro Jean-Claude Juncker, el actual capo de la Comisión Europea. Y nosotros, a lo nuestro, preguntándonos si acaso Belén Esteban no estará un poco embarazada.

Titular de El Periódico de Catalonia, libelo infame: «El piloto que no dejó despegar al Barça de Ámsterdam (por una avería en el motor de arranque que obligó a posponer el vuelo) es madridista».

Si yo fuera Mosso o Mossa y viviera en ‘el Oasis’, ya hubiera cogido las maletas y me hubiese largado de allí para no volver nunca, hasta la caída del Muro de la Caspa que está por venir, coincidiendo con el veinticinco aniversario de la tapia de Berlín.

Hay que hacer tal esfuerzo de paciencia en este país majara para sobrevivir ante tanto cafre como anda suelto, dicho sea sin señalar a nadie, que ya inclusive entiendo a quienes se indignan porque el kárate no sea deporte olímpico.