Ha sido desarrollada por la Fundación Kovacs y el Sistema Nacional de Salud.
Una
tecnología española específica contra los casos más graves de
dolor de cuello y espalda ha demostrado ser eficaz en más del
85 por ciento de los pacientes, de los cuales el 83 % pudo abandonar la medicación y sólo el 0,02 % requirió cirugía.
Un estudio publicado en
International Journal of Technology Assessment in Health Care ha analizado los resultados obtenidos por la
intervención neurorreflejoterápica (NRT) durante los ocho años transcurridos desde que se inició su aplicación en el Sistema Nacional de Salud.
"Sus conclusiones ratifican que esta tecnología mejora notablemente a pacientes en los que han fracasado los tratamientos previos y genera un
ahorro importante de recursos públicos", explica en una nota la Fundación Kovacs, responsable del desarrollo de esta tecnología.
La intervención NRT ha sido "refrendada repetidamente por los principales organismos científicos internacionales, pero en España sólo se aplica en los Servicios de Salud de algunas Comunidades Autónomas".
La intervención es un
tratamiento sanitario no farmacológico desarrollado mediante un proceso de I+D+i realizado en España por la
Fundación Kovacs y el Sistema Nacional de Salud. "Ha demostrado científicamente ser eficaz, seguro, efectivo y coste/efectivo para los pacientes con dolencias del cuello y la espalda de carácter subagudo y crónico".
Es, además, la única tecnología que en el
Sistema Nacional de Salud "está sometida a un contrato de riesgo compartido (por el que sólo se costea con fondos públicos si obtiene resultados clínicos satisfactorios y genera un ahorro mayor que su coste) y que ha demostrado mejorar, además del episodio doloroso, el pronóstico del paciente a medio plazo".
En 1993 se publicó el primer ensayo clínico controlado que demostró su
eficacia y desde entonces se aplica asistencialmente: "En 2002 se demostró que mejora hasta un 2.200% la eficiencia de los recursos públicos y las autoridades sanitarias definieron los requisitos con los que debía aplicarse en el Sistema Nacional de Salud. Actualmente sólo las Unidades acreditadas de la Fundación Kovacs a las que son derivados los pacientes de los Servicios de Salud de Baleares, Asturias, Cataluña, Madrid y Murcia cumplen esos requisitos".
El estudio refleja que los 11.384 casos derivados a intervención NRT desde los Servicios de Salud eran pacientes muy difíciles; en ellos habían fracasado previamente los
tratamientos aplicados (farmacológicos, rehabilitadores y quirúrgicos). "Pese a ellos, el dolor duraba más de 3 meses en el 74,8% de los pacientes y más de un año en el 30,1%. El 35,8% de los pacientes presentaba una o varias protrusiones o hernias discales, el 5,2% padecía compresión radicular causada por una hernia discal y en el resto el dolor se debía a otras causas, incluyendo síndromes inespecíficos".
Al ser derivados, la mayoría de los pacientes estaba usando a la vez varios
fármacos (los más frecuentes, distintos tipos de analgésicos -66,0%- y antiinflamatorios -62,6%-). El 13,5% estaba en recibiendo tratamiento fisioterápico o rehabilitador, y el 7,6% ya había sido operado sin éxito por su dolor. " Tras realizarles una intervención NRT, 10.097 pacientes (el 88,7%) mejoraron de su dolor de cuello o espalda y 9.585 (84,2%) de su dolor referido (al brazo –en caso de dolencias cervicales- o la pierna –en caso de dolencias lumbares o lumbosacras-)". El grado de incapacidad "mejoró en 9.528 (83,7%) pacientes". El 83% abandonó la medicación, y sólo el 0,02% requirió cirugía.
El único efecto secundario recogido en estos ocho años fue la
tirantez cutánea transitoria, que percibió el 8,0% de los pacientes.
A lo largo de los ocho años de seguimiento, sólo el 16,4%, el 6,5% y el 14,5% necesitó volver a ser derivado a intervención NRT por un nuevo episodio doloroso en el segmento cervical, dorsal o lumbar previamente tratado, respectivamente.