Cultura

Crónica gastronómica: Tres escenarios gastronómicos llenos de glamour

Rafael Ansón; Miren Cerrato, relaciones públicas de Ramsés; y Aurelio Morales, cocinero de Ramsés.

CRÓNICA GASTRONÓMICA

Rafael Anson | Jueves 13 de noviembre de 2014
Punk Bach, Ramsés y The Hall conviven en la capital como espacios singulares donde no solo se va a disfrutar de un ambiente social distendido y elegante, también se puede comer bien.

Hace unos días descubrí Punk Bach (Castellana, 74. Tfno. 91 562 09 63. http://www.punkbach.com/ ), una "brasserie ilustrada y canalla" con una cocina de producto de base vasca llena de pinceladas internacionales. Su artífice es el empresario joyero Emiliano Suárez y sus socios e íntimos amigos, Juan Ramos y José Gabriel Blanco, que cuentan con amplia y reconocida trayectoria en el mundo de la restauración.

Un dato interesante es que su cocina está abierta desde las 12 del mediodía hasta las dos de la madrugada, tiempo en que la oferta del restaurante se junta con la del pub, donde se puede disfrutar de una interesante carta de cócteles.

En mi visita pude probar una burrata de La Puglia en ensalada, unas alcachofas gold fritas con jamón, una sabrosísima tortilla de bacalao, unos tagliolini con láminas y caviar de trufa al Parmesano (la trufa no se notaba demasiado), un espléndido pollo de caserío vasco D.O Lumagorri asado en su jugo y, de postre, un correcto cheese punk cake. Para acompañar, Pisco Sour, un Grand Siècle de Laurent-Perrier y el Gran Reserva Remirez de Ganuza 2004. El restaurante cuenta con una carta de vinos amplia y bien seleccionada.

Al frente de los fogones, el gran profesional Iñaki Rodrigo, formado en la escuela vasca. En Punk Bach lleva a cabo perfectamente su papel adaptándose a las características del local y de la clientela. Hace unos días, su tapa, trampantojo de percebes y foie, fue la ganadora del X Concurso de Pinchos y Tapas de Valladolid, al que acuden cientos de aspirantes.
Su ecléctica y cuidada decoración es un punto que tiene en común con la de otro espacio igualmente interesante: Ramsés (Plaza de la Independencia, 4. Madrid. Tfno. 914 35 16 66. www.ramseslife.com). No es nuevo, si bien, es de los lugares para comer mejor situados de Madrid. Frente a la Puerta de Alcalá, el emblemático edificio de Carlos III, todo el espacio está decorado por Philippe Starck y está precedido por una terraza atractiva, cócteles y “gente guapa”.

Ciertamente, Ramsés ha pasado por muchas etapas, algunas sin éxito, y en la actualidad intenta reconstruir su atractiva imagen gracias a una apuesta por la gastronomía, lo que está haciendo que se convierta en, probablemente, uno de los escenarios más interesantes no solo de España, también de Europa.

Miren Cerrato, la persona que está trabajando por impulsar su nueva imagen y que lleva las relaciones públicas, comentaba que va a haber un espacio de comida japonesa que llevará Mario Payán, cocinero con amplia trayectoria en Kabuki, así como una propuesta gestionada integralmente por uno de los jefes de cocina de Paco Pérez en Miramar, Aurelio Morales, que desde este verano proyecta las cartas, tanto del salón majestuoso de la primera planta, como de los otros espacios, donde la propuesta es más informal.

Entre sus platos destacaría una interesante trilogía creativa de croquetas de erizo, callos y puro bellota, así como un arroz mar y montaña con espardeñas y conejo.

The Hall (Velázquez, 150. Tfno. 91 564 40 44. www.thehall.es) es otro de los escenarios que enriquece la escena madrileña. Se trata de un multiespacio que incluye El Lobby, La Chimenea, la Terraza Interior y la Suite Rosé.

Un lugar atractivo obra del empresario Benjamín Calles, descubridor de Alberto Chicote y conocido por sus aventuras en otros locales madrileños de éxito como Pandelujo o Paper Moon, que proponen una diversidad de propuestas gastronómicas para todas las horas del día.

Ya hace algunos meses que abrió y sigue manteniendo el mismo nivel del principio. Con grandes profesionales como María José Monterrubio (Premio Nacional de Gastronomía al Mejor Director de Sala en 2007), en la sala, y Miguel Ángel Rocabruna como jefe de cocina, se ofrece una comida rica, sabrosa, divertida y asequible.