Sociedad

Manuel Ureña renuncia al cargo de arzobispo de Zaragoza y César Franco será nuevo obispo de Segovia

EL IMPARCIAL/Efe | Jueves 13 de noviembre de 2014
El primero, por motivos de salud y el segundo, para sustituir a Ángel Rubio.

El arzobispo de Zaragoza, Manuel Ureña, anunció su renuncia al cargo por motivos de salud porque, según ha dicho, el Ministerio Pastoral exige "la donación de toda la persona" y, aunque está "espiritualmente fuerte" y físicamente no está mal, la situación lo aconseja "por el bien de la Iglesia".

Ureña ha revelado en una rueda de prensa que presentó hace unos meses su renuncia al papa Francisco, que la ha aceptado, y ha señalado que el estrés, los viajes y los asuntos propios del cargo aconsejan que no ponga en riesgo su salud y que cese porque, además, el próximo 4 de marzo cumplirá "70 marzos".

El arzobispo ha recordado que en los últimos seis años se ha sometido a varias operaciones, entre ellas una de corazón por la que lleva dos "by pass" en las arterias, además de una "seria de próstata" en 2012, que descartó la existencia de cáncer, y otra del menisco de la rodilla izquierda en el último año. Todo ello da como resultado una situación que, sumada a las exigencias del cargo, hace aconsejable su renuncia "sobre todo, por el bien de la Iglesia", ha insistido.

Tras afirmar que puede haber nuevo arzobispo en enero próximo, su marcha abre un proceso ordinario que pasa por el nombramiento de un administrador diocesano, que será elegido este viernes por la tarde por el Colegio de Consultores, formado por doce sacerdotes.

Ureña ha reconocido que "han empezado a sonar nombres" para sustituirle, como el obispo de la diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño, el turolense Juan José Omella, que lo ha sido también de Barbastro-Monzón, o los obispos auxiliares de Madrid Fidel Herráez y el jesuita Juan Antonio Martínez Camino.

De todos ellos ha destacado su valía Ureña, quien ha mostrado su convicción en que la Sante Sede se esmerará "como siempre" en esta sucesión para Zaragoza, la quinta ciudad de España, y enviará a una persona "experimentada y que haya tenido cargos de relevancia".

Ureña seguirá viviendo en Zaragoza, de momento en el Palacio Arzobispal y posteriormente en un piso que le han ofrecido los canónigos, ha explicado. Desde su asunción como arzobispo de Zaragoza, el 19 de junio de 2005, tras ser nombrado por el papa el 2 de abril de ese año, ha dicho que ha sido "muy feliz en Aragón" y espera seguir siéndolo "hasta que el Señor" le lleve, ha asegurado.

El arzobispo Ureña, que fue ordenado sacerdote el 14 de julio de 1973 en Valencia, desempeñó su labor sacerdotal durante tres años en la parroquia Nuestra Señora del Olivar en Alacuás y obtuvo en Roma la licenciatura y el doctorado en Filosófia Pura por la Pontificia Universidad Angelicum. Llegó a Zaragoza procedente de la diócesis de Cartagena-Murcia, -en la que había sido nombrado obispo el 1 de julio de 1998-, en sustitución de monseñor Elías Yanes.

Previamente, el 23 de julio de 1991, fue nombrado primer obispo de la diócesis de Alcalá de Henares, obispo de Ibiza, el 8 de julio de 1988, así como administrador apostólico de Menorca entre abril de 1990 y junio de 1991.

César Franco, nuevo obispo de Segovia

El obispo auxiliar de Madrid César Franco ha sido designado nuevo obispo de Segovia por el Papa Francisco, en sustitución de Ángel Rubio Castro, quien ha renunciado al puesto por motivos de edad.

Así lo ha anunciado el propio César Franco en rueda de prensa en el Arzobispado de Madrid, quien ha explicado que el Papa Francisco ha aceptado la renuncia de Rubio al gobierno pastoral de la diócesis de Segovia y, a su vez, le ha designado a él como nuevo obispo de la ciudad castellanoleonesa.

Franco, que tomará posesión de su nuevo cargo el próximo 20 de diciembre tras ser obispo auxiliar de Madrid desde 1996, nació en Piñuécar (Madrid) el 16 de diciembre de 1948, y es licenciado y doctor en Teología por la Universidad Pontificia de Comillas.

Desde mayo de 1996 es obispo auxiliar de Madrid, y desde noviembre de 2012 es Deán de la Catedral de la Almudena.

Coordinador de la Jornada Mundial de la Juventud que se celebró en Madrid en agosto de 2011 -evento que ahora le parece "lejano"-, Franco ha mostrado su disposición a hablar con el equipo de gobierno del Obispado de Segovia para que le indiquen "por dónde debe caminar".

En sus primeras declaraciones tras conocerse el nombramiento, se ha referido a los casos de corrupción que han salido a la luz, asegurando que la corrupción "es algo terrible que deteriora al ser humano, por lo que deteriora a la sociedad". "Siento la misma indignación que pueden sentir los ciudadanos", ha afirmado.