Editorial

Greenpeace, la izquierda y el petróleo de Canarias

Domingo 16 de noviembre de 2014

El intento de asalto por parte de Greenpeace contra el barco Rowan Renaissance, encargado de hacer prospecciones a 60 kilómetros mar adentro de Fuerteventura, se saldó con un activista herida leve al caer al mar y con un objetivo cumplido: la repercusión mediática. Tras haber anulado el Constitucional la consulta que pretendía llevar a cabo el presidente canario, Paulino Rivero, sobre la posibilidad de que Repsol siga buscando crudo en aguas canarias, la izquierda y los ecologistas siguen con su particular cruzada, por lo demás completamente absurda.

Hace pocas fechas, Marruecos anunciaba que había encontrado petróleo a 200 kilómetros escasos de Canarias. Se trata de un yacimiento más que considerable, y de una dimensión similar al que busca Repsol. Si, como parece, la compañía española acaba encontrando petróleo, sería una excelente noticia con vistas a la enorme dependencia energética que tiene el país. La distancia con el litoral costero es más que considerable, por lo que el eventual daño al turismo de la zona es más un argumento demagógico que real. No se entiende, pues, la postura de izquierda y nacionalistas canarios en contra de algo que es a todas luces beneficioso para todo España, Canarias incluida.