Opinión

El caso es reformar la Constitución

Y DIGO YO

Javier Cámara | Jueves 20 de noviembre de 2014
Ahora lo que mola es querer cambiar la Constitución. Si no quieres reformar la Carta Magna no te sacan en radio o televisión o no te dan un titular en la prensa escrita. Por ello, hay que subirse al carro de lo políticamente correcto y hay que seguir la marea que clama por romper con el texto que unió a toda España en 1978.

Es verdad que ya estamos acabando el 2014 y que las circunstancias de entonces no son las de ahora y que España ha cambiado mucho y la realidad social y política es otra, pero, teniendo en cuenta que toda ley hecha por el hombre es susceptible de ser cambiada y que en todos los países en los que nos gusta mirarnos se han modificado las respectivas “constituciones”, no estaría de más saber si aquí todo el mundo tiene igual de claro qué es lo que hay cambiar y si es realmente en la calle una demanda imperiosa de la sociedad.

Por otra parte, analizando las últimas encuestas sobre intención de voto en nuestro país, me parece más interesante aún saber qué parte de culpa tiene la cuestión catalana para que todos apuesten por una reforma de la Constitución y qué parte el ansia por no perder la estela de ese afán rupturista de Podemos.

Puestos a buscar motivos para cambiarla, la Casa Real ha formado parte históricamente del argumentario de unos y otros. Siempre se han oído posturas antagónicas. Desde que simplemente tiene que desaparecer y España debe proclamar la República hasta que únicamente habría que reformar el capítulo relativo a la sucesión al trono para normalizar que una mujer pueda reinar. Cosa, esta última, para la que no parece que haya tanta prisa.

Pero, sobre todo, se quiere cambiar la Constitución por la cuestión territorial, por lo que cada uno pueda entender que se demanda desde Cataluña. ¡Pobres ingenuos, cómo si con una modificación en este sentido se fuera a satisfacer las demandas de los que directamente reniegan de la Carta Magna española!

Como fuere, si querer cambiar la Constitución es lo más “in” ahora, todavía es mucho más “progre” decir que hay que hacerlo bajo una perspectiva federal. Solo falta que nos expliquen qué es eso de un federalismo asimétrico y si es una pobre invención para contentar a los nacionalistas.

Y digo yo: ¿Qué es lo que quieren cambiar de la Constitución y con qué fines? ¿Cómo de diferente es la reforma que quiere hacer el PSOE y que Podamos haya dicho que no quiere cambiarla, que quiere “romperla”? ¿Explicarán en el PSOE antes de empezar a retocarla cuál es su modelo federal definitivo? ¿Será honesto Pablo Iglesias y nos avisará de qué derechos y libertades vamos a perder cuando reviente el candado?

Ya se ha dicho mil millones de veces (por lo menos): nada va a contentar a los que lo quieren todo, lo mío y lo tuyo y lo suyo, y por más que nos inventemos modelos y retorzamos el esquema y ricemos el rizo con definiciones semánticas sobre algo que no puede ser, al final, siempre te van a pedir más. Incluso si les das lo imposible, te seguirán reclamando más.

Imagino que dependerá de quién gane las próximas elecciones, pero yo solo pido que, si van a cambiarla, me digan antes qué parte quieren retocar o destruir para, así, darles mi voto o buscarme piso en otro país.