Los Lunes de El Imparcial

Stanley G. Payne y Jesús Palacios: Franco. Una biografía personal y política

BIOGRAFÍA

Domingo 23 de noviembre de 2014

Espasa. Barcelona, 2014. 813 páginas. 26,90 €. Libro electrónico: 12,99 €

Por Alfredo Crespo Alcázar



Escribir, reflexionar o conferenciar sobre el general Franco sigue siendo, transcurridos treinta y nueve años años desde su muerte, un tema de actualidad y de polémica. Sin embargo, han primado más los objetivos propagandísticos que la investigación basada en un método científico riguroso. Este peculiar modus operandi ha dado como resultado bien hagiografías, bien obras descalificadoras de su figura.

En el libro que nos presentan Stanley G. Payne y Jesús Palacios hallaremos una metodología bien distinta. A partir de la combinación de rigor en el trabajo intelectual y precisión en la consulta de fuentes (163 páginas dedicadas a bibliografía y notas al pie así lo corroboran) consiguen una obra tan extensa como bien documentada de lo que fue y significó Franco, a quien no exaltan pero tampoco menosprecian gratuitamente.

A modo de ejemplo de esta premisa, la austeridad de la que hizo gala en su vida privada la describen sin hacer de ella una virtud. Igualmente, repartir los cargos gubernamentales no lo presentan como ejemplo de una magnánima equidad sino como la respuesta calculadora de alguien que prefería contentar a las familias del régimen antes que alentar disputas palaciegas entre ellas.

Por ello, podemos etiquetar a Payne y Palacios como “políticamente incorrectos”. Sin embargo, es más que probable que sus adversarios intelectuales (principalmente el progresismo pueril) se muestren menos benignos y recurran al adjetivo comodín de “fachas” para definirlos, siguiendo así la campaña de revisión de la historia española (y en particular de la Guerra Civil) que los sucesivos gobiernos de Rodríguez Zapatero patrocinaron y subvencionaron.

Al respecto, los autores utilizan el capítulo final para insistir en su rechazo de la hipótesis contrafactual predilecta de aquellos que presentan la II República como una “feliz arcadia de izquierdas”: “Con frecuencia se le ha acusado de ser el general que dirigió un golpe de Estado fascista contra una república democrática, pero tal afirmación es incorrecta en casi todos sus extremos. […] La desaparición del respeto a la ley y a la propiedad desde febrero de 1936 fue la consecuencia del levantamiento militar de julio, levantamiento que fue apoyado por una parte de la sociedad” […] Si los nacionales hubieran perdido la Guerra Civil, el resultado difícilmente habría sido una democracia. En el momento de la guerra, un tercio de la República estaba dominada por unas fuerzas poderosas revolucionarias dedicadas a la eliminación política de todos sus adversarios -la mitad más o menos de los españoles-”(págs. 628-630).

En íntima relación con este argumento, Payne y Palacios subrayan que conforme transcurrió la dictadura, ésta se hizo menos represora, al contrario que aquellas otras previas (la Alemania nazi o la Italia de Mussolini) o coetáneas (la Unión Soviética de Stalin). Complementariamente añaden que “los grandes cambios que tuvieron lugar (algunos pretendidos, otros aceptados y otros asumidos con una aversión creciente) privarían a su régimen de su razón de ser”.

En lo relativo a la obra en sí, destaca una ordenada narración cronológica en la que a través del protagonismo concedido a la figura de Franco, no pasan desapercibidos aquellos acontecimientos de la realidad política nacional e internacional que acaecieron a lo largo del siglo XX (dictadura de Primo de Rivera, guerras mundiales, división del mundo en dos bloques…). El ritmo expositivo es vertiginoso; la cantidad de nombres que se dan cita, ingente. Asimismo, sobresaliente es la capacidad que demuestran para hilvanar y relacionar los 20 capítulos en que la estructuran.

En definitiva, un libro excelente y de obligada lectura que nos muestra cómo fue y cómo pensó el general Francisco Franco, sin caer ni en el terreno de la condescendencia ni en el de la equidistancia.